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Argentina y España chocarán en la final del Mundial, pero su lazos no pueden ocultarse, con dos naciones que respiran futbol.

Cervantes y Borges. La tortilla y el asado. El flamenco y el tango.

Argentinos y españoles están unidos por lazos de sangre y una relación de mutua admiración desde hace largo tiempo, pero la final del Mundial de fútbol entre los países hispanoparlantes ha puesto a varios de ellos en una encrucijada: ¿apoyar a la Furia o a la Albiceleste el próximo domingo?

“Se siente estar entre la espada y la pared”, admitió Juan Manuel Posada, un español de 75 años oriundo de Asturias que se radicó en Buenos Aires en 1968.

El duelo en Nueva Jersey marcará el primer enfrentamiento de selecciones hispanoparlantes desde la edición inaugural de 1930, cuando la anfitriona Uruguay venció 4-2 a Argentina en Montevideo.

Buenos Aires fue fundada por un español

Fue un español, Pedro de Mendoza, quien fundó Buenos Aires a mediados del siglo 16. Las batallas por la independencia no alteraron la fuerte influencia cultural de la península ibérica sobre la joven nación, que se profundizó con la ola de migrantes españoles en la primera mitad del siglo XX.

“Es como se hubiera venido ayer. Mi corazón está en Asturias, en España y con la selección española. Sin dudarlo”, remarcó Posada, un fanático del club español Sporting de Gijón y que en su país de adopción se hizo hincha de Independiente de Avellaneda. “Si gana España mejor, pero si gana Argentina no me voy a enfadar de la hostia”, exclamó con el acento asturiano que todavía mantiene.

Manuel Fernández Acevedo tiene 81 años y de muy pequeño dejó Baiona, Vigo, junto a su familia para radicarse en Argentina, donde nacieron su hija y su nieta. Con el corazón dividido, sostuvo que “gane quien sea. Si gana España bien y si le toca a la Argentina también”.

Una relación profunda

Así como la literatura, la gastronomía y la música se nutrieron de esa relación de hermandad, en el fútbol también dejó su marca, con Alfredo Di Stéfano y Lionel Messi, leyendas del Real Madrid y el Barcelona, respectivamente, como máximos exponentes.

Hasta ahora no existía una clásica rivalidad futbolística entre ambos países, en parte porque en casi un siglo de historia de la Copa del Mundo, españoles y argentinos se enfrentaron una sola vez. Fue en fase de grupos del Mundial 1966, con victoria de la Albiceleste.

Claro que una final es harina de otro costal.

“Tengo un nieto argentino que el otro día me dice: ‘Abuelo, si gana España voy con la camiseta y la bandera de España y festejamos. Pero si gana Argentina tienes que venir tu con la camiseta y la bandera de mi país´. Yo le dije todo bien, pero no creo que podamos salir a festejar con la camiseta de España al Obelisco”, comentó entre risas Posada, en referencia a ese monumento en Buenos Aires que es epicentro de los festejos por los triunfos de la Albiceleste.

Del otro lado del Atlántico

La dictadura militar (1976-1983) primero y luego las sucesivas crisis económicas a partir de los 2000 empujaron a miles de argentinos a radicarse en España en busca de una mejor calidad de vida. Según las cifras más recientes del censo español (a enero de 2025), en España residían 450.883 personas nacidas en Argentina.

Para ellos también la final del domingo será especial.

“Lo veo como un rival más, pero respetando, sabiendo que estamos en su país y que el final somos todos hermanos”, afirmó Nahuel Barreta, de 19 años, que reside desde hace uno en Málaga. “Acá se vive como estando en casa. Lo vamos a ver en un bar del centro con amigos, que es la cábala de siempre. Nunca viví un Mundial así”.

En los últimos días, se han viralizado en redes sociales decenas de divertidas publicaciones de parejas argentino-españolas separándose momentáneamente hasta después del domingo y de los trucos que utilizan por convencer a sus hijos de hinchar por uno de los finalistas.