Desde hace 12 años, la presa de El Palote, en el Parque Metropolitano de León, es la sede de los entrenamientos del profesor José Robaina y del selectivo guanajuatense de remo, una de las escuelas más exitosas del estado, pero que cada día lucha contra el reloj climático.
Y es que para este grupo de leoneses exitosos, la variación constante en el nivel del agua representa uno de los principales desafíos para la preparación.
“Nuestro deporte depende del agua; si no tenemos agua, nuestro deporte no existe”, comentó Robaina, un cubano que llegó a León para crear escuela.
“Conocemos las características de esta presa, que hoy puede tener agua y mañana no. En este momento estamos muy nerviosos porque estamos en agosto, que es una temporada de abundantes lluvias en la ciudad, pero terminando este mes la lluvia comienza a disminuir. Yo espero que de aquí a febrero el agua haya reducido por lo menos 200 metros respecto a lo que tenemos actualmente”.
Adaptarse para seguir compitiendo
La capacidad de adaptación ha sido clave para que el equipo mantenga su nivel competitivo. En la Olimpiada Nacional de este año, el selectivo guanajuatense obtuvo 19 medallas: seis de oro, seis de plata y siete de bronce, resultado que le permitió finalizar en el cuarto lugar nacional.
Estos logros se alcanzaron pese a que la preparación rumbo a la competencia más importante del año coincide con la temporada seca en León. Para enfrentar la falta de agua, el equipo cuenta con un gimnasio ubicado en el propio Parque Metropolitano.

El espacio tiene un potro y 12 máquinas de ergómetro, aparatos que permiten simular parte del movimiento y el esfuerzo que exige el remo. No obstante, el trabajo en tierra no sustituye por completo la práctica en el agua.
“Tenemos un gimnasio bastante completo. Es un simulador muy exigente que hace que te esfuerces y aumentes tu capacidad física, con un movimiento similar al que realizamos en el agua con el remo”, explicó.
“Aunque no se puede descartar el trabajo en el agua, porque es vital. Para el atleta es diferente la sensación, ya que en el agua cambian la temperatura, el aire y otras condiciones que hacen que te adaptes al entorno”.
Robaina se involucró en esta disciplina desde los 14 años y acumula 25 años de experiencia en la formación de remeros que han representado a Guanajuato y a México. Con el respaldo de su equipo de trabajo y el talento de los atletas, el objetivo se mantiene sin importar las condiciones.
“El objetivo siempre va a ser cumplir con el pronóstico. Hemos estado regularmente entre los equipos medallistas del estado, aunque en ocasiones tenemos que ajustarnos a las condiciones del ambiente, que pueden favorecernos o no. Hace dos años nos quedamos sin agua y tuvimos que lidiar con ese contratiempo, pero la clave es seguir trabajando. Esperemos que Diosito nos ayude”, declaró.

Buscan nuevos talentos
El futuro del selectivo no depende únicamente de la disponibilidad de agua. La falta de promoción también dificulta la incorporación de nuevos atletas y limita el crecimiento del remo en León.
La ciudad ya cuenta con deportistas destacados, como Hugo Reyes, medallista de oro en los Juegos Centroamericanos, y José Arturo García, quien obtuvo plata en la Olimpiada Nacional en la prueba de 2,000 metros con un par de remos cortos.
“Es un deporte al que le falta promoción en la ciudad. En estos 12 años hemos tenido campeones centroamericanos y panamericanos, pero todavía no se conoce la disciplina como tal. Se ha logrado mucho por los resultados, pero lamentablemente la gente no conoce el deporte”, señaló Robaina.

El entrenador explicó que, a diferencia del futbol o el beisbol, el remo requiere instalaciones y condiciones específicas para practicarse, lo que dificulta su expansión.
“Esto es aquí o aquí. No es como el futbol, donde puedes tirar una pelota en cualquier lugar, o el beisbol”, comentó.
El selectivo busca integrar a jóvenes de entre 12 y 15 años interesados en aprender la técnica de remado, desarrollar sus capacidades físicas y fortalecer valores como la disciplina y la responsabilidad.
“Estamos esperando chicos de entre 12 y 15 años. Se pueden acercar con nosotros. Como es un selectivo, tratamos de incorporar atletas que reúnan las características necesarias para ser remeros”, explicó.

Robaina detalló que la estatura es uno de los aspectos que se consideran durante la selección, tanto en mujeres como en hombres, debido a las dimensiones de las embarcaciones y a las exigencias técnicas de la disciplina.
Mientras buscan nuevos integrantes, el equipo continuará su preparación en la presa de El Palote y en el gimnasio del Parque Metropolitano, a la espera de que las condiciones del agua permitan mantener el trabajo rumbo a las próximas competencias.
