Aún tímido, pero cada vez más activo, se le ve entre los demás con una vigilancia especial: la de su papá. El primer pingüino barbijo nacido en León ya no es aquel polluelo cubierto de gris… está creciendo.
Aún tímido, pero cada vez más activo, se le ve entre los demás con una vigilancia especial: la de su papá. El primer pingüino barbijo nacido en León ya no es aquel polluelo cubierto de gris… está creciendo.