Mientras el país está dominado por una cleptocracia que contempla el presupuesto público como un botín para saquearlo impunemente, es decir, una organización de políticos dedicada a proteger sus integrantes entre sí una vez extinguidas y cooptadas las instituciones republicanas, surge entonces Maru, gobernadora de Chihuahua, obstinada en crear un entorno sano y seguro para las familias chihuahuenses, y en contener las exportaciones de narcóticos a los Estados Unidos, a lo que se opone la autoridad federal que negocia en términos encubiertos con los comerciantes de la muerte, con envenenadores y extorsionadores de la peor ralea.
Etiqueta:FRANCISCO MARTÍN MORENO
Publicado enOpinión
Otro clavo en el ataúd
Publicado enOpinión
Rugido de Ratón
Publicado enOpinión
¿La Unidad Nacional?
Publicado enOpinión
¿Y Meade o Anaya.?
Publicado enOpinión
Así es la cosa
Publicado enOpinión
Miami y Veracruz
Publicado enOpinión
¿De qué estamos hechos?
Publicado enOpinión
Pánico en la 4T
Publicado enOpinión
Los empresarios al poder
Publicado enOpinión
¡Qué vergüenza!
Publicado enOpinión
Escudo de las Américas
Publicado enOpinión
La diarquía López-Claudia
Publicado enOpinión
Dolor en el bolsillo
Publicado enOpinión