Tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, potencias occidentales cierran filas para proteger intereses en Oriente Medio, mientras Rusia y China condenan las acciones militares de Estados Unidos e Israel.
Tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, potencias occidentales cierran filas para proteger intereses en Oriente Medio, mientras Rusia y China condenan las acciones militares de Estados Unidos e Israel.