Salamanca. – Con un fuerte y sentido aplauso fueron despedidas las buscadoras Patricia Acosta Rangel y Katia Citlali Jáuregui Acosta antes de partir a su última morada, en el panteón de La Cruz.
El templo de San Antonio Abad albergó a casi un centenar de personas que acudieron a dar el último adiós a la madre e hija, asesinadas el sábado en la tarde.
“Estamos conscientes de la situación que vivimos. Ningún gobierno ha podido contra esto. Sin embargo, no debemos odiar a las personas que hacen el mal. Esperemos que algún día se arrepientan de sus acciones”.
Estas fueron las palabras del sacerdote encargado de dirigir la misa de cuerpo presente, recordando que hace apenas un año habían localizado los restos de su hijo y hermano, respectivamente.
“Las almas justas estarán siempre al lado del Señor y Pati y Katy son almas justas y estarán gozando del descanso eterno en la gloria de Dios”, dijo el padre.
Asimismo, el padre hizo un llamado al consuelo de las familias que sufren y que han sufrido una situación dolorosa a causa de la violencia.
Sepelio de buscadoras, una vida de sacrificios
A punto de finalizar la misa, se dio un sentido aplauso para las buscadoras, pues sus acciones reflejaron una vida de sacrificio y trabajo, indicó el sacerdote.
“Les pido un aplauso para celebrar las acciones de estas mujeres que siempre dieron todo por su familia y sus ideales”.
Finalmente, los féretros, sobre los cuales había mensajes escritos de fe, esperanza y dolor y por el eterno descanso para Katy y Pati, fueron abordados a las carrozas que enfilaron hacia el panteón donde fueron sepultados.
Sepelio buscadoras: el doble homicidio
Alrededor de las 2 de la tarde del 9 de mayo, madre e hija viajaban a bordo de una motocicleta cuando al llegar al cruce de las calles Estado de México con la calle Estado de Durango, personas armadas a bordo de otra motocicleta, se les emparejaron y les dispararon hasta dejarlas sin vida en el lugar.
De acuerdo a información del colectivo, ambas tenían más de dos años buscando a su hijo y hermano, Miguel Ángel Jauregui Acosta, desaparecido el pasado 8 de febrero del 2024 y cuyos restos fueron localizados en el año 2025 en la comunidad de La Ordeña, en Salamanca.
Buscadoras de Guanajuato llevan la tragedia ante la CIDH
La buscadora Bibiana Mendoza, del colectivo “Hasta Encontrarte” de Irapuato, reclamó al Gobierno federal no realizar un plan estratégico de prevención de riesgos para personas buscadoras, especialmente en Guanajuato, entidad donde más mujeres buscadoras son blanco de ataques letales.
También calificó de “vergonzoso” que las autoridades digan que quieren cooperar con las víctimas cuando, en el marco de la conmemoración del Día de las Madres, carteles y mantas que las madres buscadoras han colocado para difundir los casos de sus hijos, están siendo retirados, tanto en Irapuato -como fue su caso-, como de las vallas alrededor de los estadios donde habrá partidos del Mundial de Fútbol, cuando se calcula que hay más de 130 mil desaparecidos en el país.
Sus declaraciones se dieron durante la presentación del Informe de Desaparición de Personas en México de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un documento “durísimo” -en palabras de Andrea Pochak, vicepresidenta de la Comisión y relatora para México- donde se reconoce y se visibiliza la crisis de las desapariciones en el país, además de que se reconoce la lucha de las familias y colectivos buscadores.
Bibiana Mendoza, la única oradora oficial por parte de los colectivos, advirtió que las buscadoras están muriendo a manos del crimen organizado (este fin de semana, dos mujeres, madre e hija, fueron asesinadas a tiros en el municipio de Salamanca) o por falta de atención de las instituciones: diabetes, depresión, con las retinas desprendidas de tanto llorar.
“En Guanajuato, al igual que en otros estados, ayer no se celebró el 10 de Mayo porque hay muchas mujeres que tienen a sus familiares desaparecidos y Guanajuato es el estado número uno en el asesinato de mujeres buscadoras”.




