Una auditoría en el Catastro de Salvatierra reveló un presunto desvío de 1.08 millones de pesos. El alcalde José Daniel Sámano confirmó que dos empleados, uno de ellos con antigüedad desde 2018, manipulaban el sistema para quedarse con los pagos de servicios notariales y predial. El caso ya está en manos de la Fiscalía.