La reforma aprobada en el Senado castiga determinadas conductas relacionadas con identidad gráfica oficial; organizaciones civiles advierten posibles interpretaciones amplias, mientras el Gobierno niega riesgos para la sátira.
La reforma aprobada en el Senado castiga determinadas conductas relacionadas con identidad gráfica oficial; organizaciones civiles advierten posibles interpretaciones amplias, mientras el Gobierno niega riesgos para la sátira.