Ante los persistentes hechos violentos en Tula, ciudadanos protestaron la tarde de ayer sábado frente al palacio municipal, con el fin de exigir seguridad y un alto inmediato a la ola delictiva que azota al municipio y la región.
De acuerdo con cifras periodísticas, en lo que va del año han ocurrido al menos 10 homicidios violentos, mientras que en seis meses de 2025 contabilizaron 67 ejecuciones.
Durante su manifestación, vecinos señalaron que el temor es constante, que después de las 19:00 horas las calles se vacían e incluso muchas familias han optado por emigrar hacia la Ciudad de México, Puebla o Pachuca.
Agregaron que la violencia también ha golpeado la economía local, al aseverar que alrededor de 70 negocios han cerrado en los últimos años, ante amenazas, extorsiones y la falta de condiciones para trabajar con seguridad.
Durante la manifestación, asistentes exigieron acciones reales y coordinación efectiva entre autoridades municipales y estatales.