Llega el tiempo donde el alma pide silencio, escucha y verdad; es el inicio de un ciclo y abrimos el círculo para un encuentro sagrado con los Niños Santos, medicina viva que nos guía con ternura, claridad y profunda sabiduría interior, encuentro para comenzar con presencia, sembrar intención y reconciliarnos con nuestra naturaleza sagrada y humana, que ocurrirá esta tarde en Omiltemetl, en la región Tulancingo.
Esa ceremonia es un espacio de conciencia y respeto, sostenido desde la tradición ancestral y el acompañamiento ético, donde cada persona es invitada a mirarse con amor, a recordar su esencia y a dialogar con su espíritu desde un lugar seguro y contenido.
Así lo expresa para Am Hidalgo, el facilitador es Salvador Rivera Mosqueda psicólogo posgrado en hipnosis ericksoniana (enfoque psicoterapéutico, desarrollado por Milton H. Erickson, que utiliza trance ligero, lenguaje indirecto, metáforas y sugestiones personalizadas para acceder a los recursos internos del paciente).
Su experiencia es de 25 años en la práctica de la medicina sagrada: “es una neurociencia comprobada en la actualidad que tiene que ver con neuro plasticidad psilocibina son con hongos sagrados practicados por miles de años”.
“Desafortunadamente a la ciencia no le conviene dar a conocer todas las bondades esa sustancia, ahora hay más apertura para ver nuevas dimensiones, es la medicina del futuro”.
Rivera Mosqueda perdió la cuenta de las ceremonias, hace una carta de liberación de libración de responsabilidades profesionales para la gente que tome esta medicina, de las cuales tienen unas 500, para dar a conocer a la ciencia médica que está funcionando.
“Las moléculas de la endorfina que es cuando sentimos algo hermoso se acoplan a la sustancia de lo que contiene el hongo sagrado en un radical libre, que le permite al paciente para modificar su vida”.
“En otros países puedes ir a comprar esa sustancia, en México, no lo permite porque las farmacéuticas y por ende farmacias que son muchas, pierden adeptos, la medicina sagrada te permite conocerte a ti mismo y la enfermedad desde la esencia, lo emocional que la desencadenó, diabetes, cáncer”.
“Es necesario saber que la sanación y el médico está dentro de nosotros, por eso hay que saber utilizar los medios psicoespirituales que es lo que hace un facilitador, tomando conciencia del pasado, desde que se nace, como un reseteo, aceptarlo y perdonarlo profundo no como lo explican las religiones de boca para afuera, si no lo sientes y vives el mismo dolor no sirve, no se suelta”.
Salvador se acompaña con un equipo interdisciplinario con un médico, enfermera: “nunca nos ha pasado mi responsabilidad es sacarte del estado en el que voy a meter, ese estado alterado de conciencia donde vamos a la introspección que va a marcar una huella en la neuro plasticidad y continuar con una terapia en 3 ocasiones más para aclarar dudas”.
“En la vida ordinaria es tener, comprar, en la ceremonia de hongos, es el aquí y el ahora, para llegar a la paz interior, dejando morir el pasado para no seguir viviendo igual, enfermo.”
El psicólogo explica que son seis horas en campo abierto, es regresar a la naturaleza, asesorado por chamanes, selecciona sepas, mide gramajes de acuerdo al peso y situación de cada paciente.
Se busca legislar y constitucionalizar en el país el uso de los hongos como medicina viva; no es una droga, dice Salvador Rivera, al contrario, permite quitarse dependencias, trabaja con el estrés; concentración, creatividad, mejora tu estado de ánimo y la memoria, disminuye ansiedad, depresión entre otros beneficios, asegura.