Un Tulancingo que desaparece, con su arquitectura antigua en el abandono y la destrucción, en el llamado Centro “Histórico”, como esta ocurriendo con la llamada la Casa de las Toronjas.
Esa construcción con influencia árabe, que se observa en los arcos de entrada, pasillos, puertas y ventanas que se ubica en la calle Primero de Mayo, la avenida Benito Juárez y Luis Ponce, desde hace varios años inicio su decadencia y descuido.
Con una entrada con pinturas murales grafiteadas, ahora se está demoliendo desde su interior. Con ello serán pocas las reminiscencias de lo que el Tulancingo en su construcción colonial marcada en el siglo XVI.