El desalojo de comerciantes que realizaban su actividad afuera del Instituto de Ciencias de la Salud (ICSA) en San Agustín Tlaxiaca no hubo abuso de autoridad, solo forcejeos, empujones y groserías, según expresó el alcalde de ese municipio, Mario David Medina Hernández. En redes sociales, el hecho ha generado distintas reacciones, particularmente de indignación por el uso de la fuerza.
PUSIERON EN CONTRA A LOS ESTUDIANTES
“No hubo golpes ni demás. Siempre en una detención hay forcejeos y los comerciantes le dijeron a los estudiantes que se pusieran en contra de los policías”, afirmó el alcalde. “Obviamente es un tema social, es un tema que quien no conoce cómo es el preámbulo es fácil decir que hubo abuso, indignación y demás”.
AVISO ANTERIOR
El presidente municipal declaró que los comerciantes previamente fueron notificados de que tendrían que cambiar de ubicación, pero no hicieron caso. Algunos de los comerciantes, que son minoría, según argumentó, dijeron “no nos vamos a quitar y háganle como quieran”. Tampoco quisieron llegar a un acuerdo respecto a la alternativa que ofrecía la alcaldía de alquilar un terreno cercano para que se ubicaran los puestos, en que la mitad de la renta sería pagada por el municipio y el resto por los comerciantes, quienes tampoco tendrían que hacer erogaciones extras por los permisos.
TRES DETENIDOS
Reconoció que hubo tres personas detenidas, dos hombres y una mujer, quienes fueron liberadas de inmediato tras una certificación médica. Según comentó, el reglamento de imagen urbana establece que no puede haber comerciantes en la vía pública de áreas urbanas y semiurbanas. “Nos piden esa atención de realizar el cumplimiento de este marco”, dijo sin especificar quién o quiénes lo solicitaron.
NEGATIVA DE ALGUNOS
Expresó que desde el 12 de abril se les informó que ya no podían hacer su comercio afuera de la institución de educación superior. Los comerciantes tendrían que aportar entre todos 12 mil 500 pesos, que corresponde al 50 por ciento del total de la renta del terreno, y ellos son aproximadamente 15. El alcalde afirmó que la mayoría de los comerciantes aceptaron retirarse, excepto cinco o seis que fueron los que tuvieron el problema, es decir, el enfrentamiento que se produjo.