Afirman pobladores de la rivera del Río que ni la creciente del cauce ha evitado que se vayan los moscos.
Añaden que ni los ‘raidolitos’, pabellones o insecticidas les evita esta plaga; solicitan a la autoridad les ayude, pues “desde hace algún tiempo no han acudido a fumigar”.
Teresita de Jesús Tovar, vecina de la rivera del Lerma, dijo que sufren de la plagas desde hace tiempo y por las tardes los habitantes realizan humaredas para ahuyentarlos.
No obstante, no se retiran al 100% y se esconden en los lugares más obscuros de la casa para en la noche picar. Recalcó que ponen pabellones para protegerse de las picaduras y el molesto zumbido, no obstante logran colarse los insectos provocando serias molestias.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *