Quinta corrida del serial taurino en la plaza de toros La Luz de León, que registró tres cuartos de entrada y muy buen ambiente en los tendidos.
Una gran tarde de toros en la que salieron a hombros el sevillano Daniel Luque, quien cortó dos orejas, así como Diego San Román, también merecedor de dos orejas. El guanajuatense Diego Silveti completó el cartel.

El ambiente
Se lidiaron astados de Villa Carmela, de la ganadería de Eduardo Arena Barroso, muy bien presentados y en general que fueron buen juego, aunque algunos faltos de fuerza.
Se rindió un minuto de ovación en memoria del arquitecto Mario del Olmo Sánchez, empresario taurino y padre del empresario taurino Mariano del Olmo.
Además, el Centro Taurino entregó la Divisa de Plata al ganadero Eduardo Arena Barroso, de Villa Carmela, como triunfador de la Feria Taurina de León en 2025.

La corrida
El primer espada fue Daniel Luque, quien cuajó bellos lances con el percal. Faena con arte ante un astado al que le faltó fuerza , pero con mucha clase al embestir. Saludó desde el tercio.
En su segundo, toreó despacio y con mucha hondura con capa y con muleta estructuró una faena paciente, de gran clase, con pases muy lentos con ambas manos a un astado que embestía con gran lentitud y entregado. Pinchazo y estocada.

Una oreja y ovación a los restos del toro, por su bravura.
Regala uno de la ganadería de Teófilo Gómez, bien presentado. El sevillano dio una catedral del bien torear, metido entre los pitones y con desplantes.
Diego Silveti muy torero en su primero. Saludó desde el tercio.
Sólo detalles con el capote en su segundo, que brindó al gran aficionado Rafael Rionda Sanabria.

Faena artística con muletazos de mucho temple, sobre todo por el derecho. Cuajó una gran faena ante el entusiasmo del respetable. Mal con la espada y división de opiniones.
En el de regalo, octavo de la tarde, de Villa Carmela, Diego estuvo voluntarioso. Una faena que vino de más a menos con un toro deslucido. Silencio.
Diego San Román se vio voluntarioso ante un astado apencado a tablas y falto de fuerza y emotividad. Aviso y pitos .

Se sacó la espina en su segundo, un bravo ejemplar en el que mostró valor y afición. Le cortó dos orejas para compartir la gloria de una buena tarde de toros.