Guanajuato.- En el marco del 8M en Guanajuato, las historias de resiliencia femenina revelan un estado sostenido por la fuerza de sus mujeres. Desde buscadoras que mantienen viva la esperanza de hallar a sus familiares, hasta operadoras de transporte y policías que conquistan espacios tradicionalmente masculinos, las mujeres son el motor de resiliencia en el estado.
En la economía y la academia, el liderazgo femenino rompe barreras mediante redes de apoyo en ciencias y emprendimientos con sentido social. Proyectos sobre salud menstrual y creadoras de contenido digital se suman a esta lucha, desafiando prejuicios y fomentando la autonomía económica y personal de las guanajuatenses.
Este especial refleja un frente común donde la unidad es la principal herramienta de cambio. Cada testimonio reafirma que, frente a la adversidad, la determinación de las mujeres en la entidad sigue abriendo camino para las nuevas generaciones en busca de justicia e igualdad en este Día de la Mujer.
Vive con la esperanza de encontrar a su hermana
Tras la desaparición de su hermana Brenda Alicia, el 27 de marzo de 2020, Rocío Gómez González se convirtió en buscadora y en madre para sus tres sobrinos, quienes también viven con la esperanza de localizar a su mamá.
En entrevista con AM, Rocío, quien hace tres años fundó el Colectivo Unidos por los Desaparecidos de León, compartió lo difícil que es alternar la vida diaria, el trabajo y la familia con la búsqueda, lo que ha cambiado radicalmente su vida.
‘Ahora tengo seis hijos’

“Mi hermana me dejó tres niños que ahora son adolescentes, y con mis tres hijos, ahora tengo seis hijos y también es muy complicado porque después de la búsqueda hay que llegar a hacer las labores del hogar, cumplir con las tareas de los niños y darles calidad de vida.
“Trato de tener un fin de semana para ellos y darles ese tiempo de calidad. No descansas por completo porque tienes que atender a las familias y aquí en el colectivo somos todólogas porque hacemos la función de psicólogas, secretarias y de todo”, expresó.
Rocío lamentó que sus sobrinos vivan la realidad de las desapariciones y comentó que ellos saben que su mamá está desaparecida y que la están buscando, por lo que constantemente reciben atención psicológica.
“Porque mientras no haya un cuerpo la seguimos buscando y ellos lo tienen muy claro. Cuando llegamos de búsqueda nos preguntan cómo estamos y si tuvimos un resultado positivo y esa es la vida que también viven.
“Mis sobrinos saben a lo que salgo y se preocupan porque no saben si voy a regresar, y también están con la esperanza de que en los hallazgos esté su mamá”, compartió.
Recordó que hace tres años creó el Colectivo Unidos por los Desaparecidos de León, del que hoy 110 familias forman parte; algunos de sus integrantes hacen búsqueda hasta cuatro veces por semana en León.
“Al inicio me uní a un colectivo de búsqueda de Irapuato porque en León no había colectivos. Cuando desapareció mi hermana no sabía que había desapariciones de personas y cuando acudí a la Fiscalía a presentar la denuncia empecé a ver la realidad de lo que estamos viviendo.
“Escuchaba que había colectivos que se dedican a la búsqueda de personas, y al no tener respuesta por la denuncia que había presentado decidí salir a buscar y unirme a este colectivo, duré tres años, pero era mucho gasto ir a otra ciudad para las reuniones y todo y decidimos crear un colectivo en León”, contó.
Desde que desapareció su hermana, Rocío no tiene un empleo formal, durante la pandemia de COVID, ella y su esposo emprendieron un negocio que sigue siendo su fuente de ingresos en Guanajuato.
“Una felicitación a todas las mamás buscadoras que como nosotras salen a diario a campo a buscar porque es muy difícil, a veces regresamos tristes a casa porque no encontramos. Reconocemos el trabajo de las compañeras buscadoras, sabemos lo difícil que es esto que estamos viviendo”, expresó.
Edith Lendechy: El amor de una madre que vence al silencio y a la enfermedad

Hay batallas que se libran con el cuerpo, pero hay otras que se sostienen exclusivamente con el alma. Para Edith Lendechy García, originaria de Xalapa, Veracruz, y radicada en Guanajuato desde hace más de una década, la vida se transformó radicalmente en 2020, cuando su única hija, Betzabé Aguilar, desapareció en Apaseo el Grande.
Desde entonces, Edith se ha convertido en fundadora de esperanza y buscadora incansable. Tras la desaparición de su hija, pasó meses sentada en la puerta de su casa, esperando un regreso que no se dio.
“Yo siempre decía ‘voy a ser la primera que la vea cuando llegue’”, recordó.
Ante la falta de respuestas, su dolor se transformó en acción. Fue pieza clave en la fundación del colectivo “Proyecto de Búsqueda” en Celaya a inicios de 2021, y actualmente forma parte del colectivo “Siguiendo tus pasos Gto”, que agrupa a cerca de 50 familias de la región.
La lucha no ha sido gratuita. El estrés crónico y la presión de ser el pilar económico y emocional de su hogar, donde cuida a un hermano discapacitado, a su esposo y a sus dos nietos, le cobraron factura recientemente: sufrió una trombosis cerebral que la mantuvo meses en rehabilitación, perdió temporalmente el habla y la capacidad de reconocer a sus seres queridos.
Sin embargo, a una semana de haber sido dada de alta, Edith ya está de pie. Su recuperación parece un milagro impulsado por un motor inquebrantable: sus nietos de 16 y 18 años.
Para ella, la búsqueda no es solo una labor de campo; es un acto de fe.
“No nos rindamos, este 8 de marzo gritemos fuerte que ellas todavía no han sido regresadas. Yo le pido a Dios que me la regrese como esté, aunque sea un huesito, un rayito de luz, para poder decirle a mis nietos: aquí está tu mamá”, expresó.
Se reinventa Mercedes: Va del aula al volante

Eso de romper moldes y de reinventarse, lo conoce bien Mercedes “Maruquita”: en cada etapa de su vida ha tenido que enfrentarse a diferentes retos y en cada uno ha salido adelante, el más reciente, su jubilación como conductora del Transporte Público de León.
Mercedes Angélica Solórzano Quesada es originaria de la Ciudad de México, pero en 2007 llegó a la capital del calzado con su familia.
Aunque fue maestra de secundaria por más de 22 años, no pudo concretar su cambio y debió renunciar a su plaza. Empezó a trabajar en una fábrica de bolsas de celofán, pero la empresa cerró. Su matrimonio también terminó y necesitaba un trabajo estable, pero no lograba acomodarse en León.
Como desde muy joven aprendió a manejar, y en una de las ciudades más grandes y conflictivas del mundo, vio su oportunidad.
“Mi historia en el transporte inicia más o menos en 2016. Recuerdo que viajaba a la colonia Héroes de León, ahí vivía mi hija. En el transporte me tocó una operadora, que fue mi inspiración y un ejemplo que me motivó a descubrir mi pasión por este hermoso oficio”.
Considera que transportar gente es una gran responsabilidad, pero que los mismos usuarios le decían que “subirse a un camión que conduce una mujer es otro nivel. Les gustaba porque dicen que nosotras somos un poco más precavidas, que no damos los jalones en el camión, que somos un poco más conscientes”.
Es la segunda vez que el nombre de Mercedes se publica en AM: durante la cobertura de la manifestación del 8M en Guanajuato en 2023, destacó como “la primera mujer operadora se une a la marcha desde su ‘oruga’”, al mostrar su apoyo con una cartulina.
Ese día exhortó a las mujeres a no quedarse calladas si están en peligro, a unirse y a manifestarse por cualquier medio, y advirtió que el transporte público era (y sigue siendo) un punto en el que las mujeres se sienten inseguras al viajar y al esperar las unidades, pero que si un día se sienten en peligro, no duden en acudir con los operadores, que como ella, les van a creer y no las van a dejar solas.
Ya en 2026, Mercedes reconoce que mucha gente la criticó ese día por supuestamente manejar y mostrar su cartulina, pero aclaró que “yo estuve parada, llevaba mi cartulina y la expuse como un signo de solidaridad con ellas”. Es decir, sin riesgo para los usuarios, pero que es importante perseguir la libertad y los sueños.
‘Sí podemos’

Mercedes (bautizada como “Maruquita” por sus compañeras del volante), contó a AM: “Mi mamá siempre nos alentó a lo que nosotros quisiéramos, eso podíamos hacer. Mis maestros de la secundaria también siempre nos decían que no debía existir en nosotros la palabra no puedo. Siempre era sí puedo, sí puedo y sí puedo”.
Siguiendo el camino que marcó esa primera conductora, “Maruquita” inició su capacitación en las rutas auxiliares. Recuerda que en ese entonces había cuando mucho unas cinco mujeres operadoras.
“Los comentarios de mi profe Lalo (encargado de la capacitación de choferes), de que los usuarios eran mis pasajeros, y el apoyo y ánimo que me daban mis hijos, me dieron la confianza para animarme a soltar a mi profe y poder hacer la ruta yo sola. Fue una gran experiencia, llena de emoción y adrenalina”.
Su primera ruta fue la 56, de San Jerónimo a bulevar Transportistas, que era corta pero le sirvió para ir adquiriendo experiencia, luego pasó a la Circuito 2.
“Recuerdo que se quedaba el camión a mitad de la subida del bulevar Miguel de Austri, pero tuve mucha suerte, pues mis compañeros de ruta me ayudaron varias veces a subir el camión y podía librar bien el recorrido”. Su buen desempeño la llevó a integrarse al proyecto de las líneas 6, 7 y 8 de pretroncales.
En casi una década, Mercedes tuvo solo dos accidentes con automovilistas, que calificó de leves, por alcance y atribuibles a estos, uno por distracción al teléfono y otro por falta de pericia al dar una vuelta.
Hizo notar que aunque los operadores reciben capacitación, “a la gente le hace falta mucha educación vial, tanto peatones, ciclistas, motociclistas, automovilistas”. Eso prevendría muchos accidentes.
Y llamó a las manifestantes del próximo Día de la Mujer a no destruir los paraderos, ni rayar las unidades, las avenidas, o romper cristales.
Crea Katrishka contenido que empodera a la mujer




Katrishka, o Kat, es una joven leonesa que ha logrado posicionarse como modelo e influencer, creando contenido sobre empoderamiento femenino a través de la sensualidad, brindando consejos sobre imagen personal y cómo posar frente a la cámara, logrando un alcance de 7.2 millones de personas en Tiktok y 2.5 millones en Instagram.
Kat tiene 24 años y actualmente estudia Mercadotecnia en la EBC, creó su cuenta hace cinco años.
Su objetivo al crear contenido es “que la mujer se siente poderosa y que se reconozca, sin tener que dar explicación alguna de por qué se siente así”, es decir, no busca validación masculina o externa, sino de que de la autoobservación uno puede aprender mucho.
Sus primeros videos eran sobre cómo posar y ganar seguridad en sí misma, algo que fue evolucionando y que hoy la tiene modelando y llevando campañas para marcas locales e internacionales en León.
Si hay algo de lo que hoy se siente orgullosa es de una comunidad integrada principalmente por mujeres (un 80 % de sus seguidores) a quienes considera sus amigas y con quienes comparte imágenes y reflexiones sobre la feminidad, la timidez, la indecisión, el empoderamiento y el crecimiento personal que ella misma ha experimentado a lo largo de los años.
La joven aclaró que si bien sus fotografías son para explorar la sensualidad del cuerpo femenino, no son de contenido explícito, pero tampoco critica a las mujeres que sí lo hacen y que incluso lucran con ello, como es el caso de quienes tienen cuenta en la plataforma de Only Fans.
Pero para los confundidos, ella aclara desde la misma descripción de su perfil que no tiene ese perfil (O.F).
“Siempre ha sido fácil para otros juzgarme, como si mi sensualidad fuera una provocación en lugar de una expresión natural. Pero lo que comparto va mucho más allá de lo que se ve; es un puente hacia mi propio ser, una forma de reconciliarme con cada parte de mí. Cada imagen es un acto de amor propio, un momento de conexión en el que me reconozco y me afirmo, diciendo: este cuerpo es mío y merece ser amado”.
“No busco complacer a nadie, sino encontrarme en cada reflejo, sanando las inseguridades que alguna vez me hicieron dudar”, es parte de la reflexión que acompaña a las fotografías donde aparece ella, y al fondo, la fachada de uno de los símbolos de la ciudad, la fachada del Templo Expiatorio.
En entrevista para AM, Katrishka contó que si una persona, una mujer, no es capaz de ver, de reconocer en un espejo su ser externo, por pena, por pudor, entonces otras partes de sí misma tampoco será capaz de reconocerlas.
En el marco del 8M, destacó que las mujeres no son tratadas igual que los hombres, ella lo ve como creadora de contenido, pues a un hombre que se quita la playera y se pone guapo no se le cuestiona y se juzga su integridad como persona y a una mujer sí.
Sobre otras creadoras de contenido que admira, mencionó a la emprendedora Tammy Parra, a la celebridad Karely Ruiz, a la artista María Bottle y a la criminóloga Beatriz de Vicente.
En sus proyectos futuros está explorar su faceta musical, ya que en su adolescencia estudió canto por cinco años y ahora está preparándose con músicos y productores, si bien, aún está buscando el estilo en donde se enfocará.
Comparten redes de apoyo: Unidas DCI

El colectivo “Unidas DCI” surgió a mediados de 2019 en la División de Ciencias e Ingenierías (DCI) de la Universidad de Guanajuato (UG), con el fin de que las mujeres contarán con una red de apoyo y un espacio seguro, para poder compartir ideas.
En entrevista con AM, algunas integrantes del colectivo explicaron que la organización comenzó cuando investigadoras, principalmente doctoras, junto con alumnas de posgrado y licenciatura, se dieron cuenta de las diferentes problemáticas que enfrentaban y de la poca participación de mujeres dentro de estas carreras de ciencia y tecnología.
“Nuestro objetivo principal, como crear redes de confianza para las mujeres de la división. Y pues también este pues empoderar a las mujeres dentro de la división porque pues sí es notorio la diferencia en cantidad en cuanto a mujeres y hombres en nuestra división”, comentaron las integrantes en León.
En sus inicios, el colectivo estaba integrado por al menos diez mujeres, entre investigadoras y estudiantes. Con el paso del tiempo, la composición del grupo ha cambiado conforme nuevas alumnas se integran y otras egresan o continúan sus estudios fuera de la división. Actualmente participan principalmente estudiantes de licenciatura y maestría, sin embargo las representantes del colectivo, señalaron que también cuentan con el apoyo de las maestras e investigadoras.
Asimismo, resaltaron que muchas estudiantes suelen sumarse de manera voluntaria para colaborar en actividades o apoyar en eventos específicos. Entre las acciones que realizan a lo largo del año se encuentran proyecciones de cine con perspectiva de género, clubes de lectura, charlas de concientización, bazares para apoyar emprendimientos de mujeres y actividades solidarias, como colectas de víveres ante emergencias. También han colaborado con otros colectivos universitarios y organizaciones sociales.
Además, el colectivo participa en actividades de divulgación dirigidas a estudiantes de preparatoria para motivar a más jóvenes, especialmente mujeres, a interesarse en carreras científicas. También han organizado visitas académicas y excursiones a centros de investigación, como el Centro de Investigaciones en Óptica (CIO).
De acuerdo con las estudiantes, contar con una red de respaldo puede marcar una diferencia importante para que muchas mujeres continúen sus estudios en áreas científicas en Guanajuato.
“Nosotras somos las primeras que les dicen ‘Sí te creemos, te apoyamos, ¿qué podemos hacer?’ Entonces, estas mismas chicas que llegan a tener alguna situación difícil durante su transcurso en la universidad, son chicas que nosotras hemos llegado a apoyar de diferentes maneras y que han dicho: bueno, pues la estoy pasando un poco feo, pero me quedo porque ya tengo más apoyo”, detallaron representantes del colectivo.
Además de sus actividades internas, Unidas DCI no solo se limita a integrarse con estudiantes de su universidad, pues mencionaron que el objetivo es ampliar la red de apoyo inclusive a más escuelas, pues la intención es también acercar a más mujeres a integrarse a carreras de ciencia y tecnología.
“Cada día es diferente”

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la historia de la oficial Verónica Campos Cruz refleja la perseverancia, el compromiso y la evolución del papel de la mujer dentro de las corporaciones de seguridad pública.
Con 54 años de edad y 19 de servicio dentro de la Policía Municipal de Purísima del Rincón, en entrevista con AM, Verónica recordó que su ingreso a la corporación no solo nació de una vocación, sino también de una necesidad.
“En ese entonces estaba recién separada y tenía una hija pequeña. La necesidad fue una de las razones, pero también siempre veía pasar las patrulas y pensaba: algún día voy a estar allí”, relata.
Campos Cruz reconoce que durante sus primeros años dentro de la corporación enfrentó un entorno complicado para las mujeres. “Antes era un trabajo muy machista. Era más para hombres y a la mujer muchas veces la hacían a un lado o no la tomaban en cuenta para ciertas tareas”, señaló.
Sin embargo, asegura que el panorama ha cambiado con el paso del tiempo.
“Ahora hay más equidad. Ya se toma más en cuenta a las mujeres para distintos cargos y responsabilidades. Yo creo que ese cambio se empezó a notar hace unos diez años”, explicó. Aunque reconoce que todavía hay retos por superar en Guanajuato, considera que el avance ha sido significativo.
Desde su experiencia, Verónica considera que las mujeres aportan cualidades importantes al trabajo policial, particularmente en la atención a la ciudadanía.
“Creo que somos muy responsables y también competitivas. Además, en algunos casos, como en reportes de violencia familiar, la atención puede ser distinta”, comentó.
A lo largo de su trayectoria, la oficial ha participado en innumerables servicios y reportes, cada uno con retos distintos. “Desde el momento en que uno se pone el uniforme y sale a trabajar, cada día es diferente. Siempre hay experiencias que marcan a la comunidad”, afirmó.
En su vida personal y profesional, la oficial reconoce que su principal inspiración ha sido su familia. Su madre, quien ya falleció, fue una de las personas que más la impulsó a seguir adelante. “Ella me apoyó mucho. Y ahora mis hijas son mi inspiración para seguir trabajando y ser mejor cada día”, expresó.
Producen y cuidan desde casa

Las mujeres se hacen cargo de la producción en la marca guanajuatense Minono Kids, que dirige Irma Daniela Torres Arámbula.
Diez de ellas trabajan desde casa y en el taller de producción tres colaboran de manera fija. Con ello, dijo la empresaria, generan oportunidades de independencia económica con la posibilidad de que cuiden a sus hijos desde casa en Guanajuato.
“Puedo ser un medio para que las mujeres puedan hacer lo que yo hice al inicio, que puedan atender a sus hijos… es mi granito de arena”, dijo.
La firma tiene dos líneas de negocio, un muñeco de conejo terminado que puede ser un regalo, o la experiencia del taller para que niños o adultos creen su propio conejo de tela.



Minono es el personaje central de la marca, un conejo de tela que puede ser rellenado y vestido con un guardarropa que ellos mismos ofrecen, el nombre hace referencia a la forma en que llamaba a su abuelo, quien falleció un año antes de comdenzar el emprendimiento. Su abuelo Rodolfo, diseñador de calzado, estaba detrás de la marca Au Petit Jean.
La emprendedora reconoció que comenzó como un pasatiempo, ni siquiera sabía usar la máquina de coser, aprendió con tutoriales en video; posteriormente entró a ProEmpleo, para transformar su hobby en un negocio.
Detalló que en el camino de hacer el proyecto formal tuvo que dejar la elaboración artesanal, para crecer, ya que elaboraba 10 piezas al mes.
“Sentía que al quitarle lo artesanal le estaba quitando la esencia, para lo que yo aspiraba, había cosas a las que tenía que renunciar”.
Reconoció que la ropa de niño siempre le llamó la atención, pero una inversión en este segmento no le era posible. Su proyecto a largo plazo, es diseñar una línea de ropa para niños que acompañe a las prendas de Minono.
Hace tres años, en enero del 2023, por su inquietud de dar clases a los niños surgieron los talleres para armar los conejos, iniciativa que actualmente hace en colaboración con el restaurante Rincón Gaucho en la finca de la Pilarica.
El interés de crecer su producción, la llevó a sumar a un equipo de “cigüeñas”, con las que alcanza una producción de 300 piezas al mes en León.
Actualmente ha logrado vender en Estados Unidos y para junio de este año tiene planeado abrir una tienda en Plaza Mayor. En el mediano plazo, su meta es tener tiendas en aeropuertos y otras plazas comerciales.
La marca participó en la Feria de León 2026 con mil piezas, al término del evento logró comercializarlas todas. Cuenta con página para venta en línea en México y Estados Unidos, con el objetivo de llegar a boutiques en Nueva York.
Buscan menstruación digna: Ciclo Rojo

Con 24 años, Alejandra Lara Guzmán lleva casi cuatro con su asociación Ciclo Rojo, cuya intención es dignificar y acabar con los tabús de la menstruación.
Luego de años de esfuerzo, dedicación y apoyo de personas e instituciones han valido para que la uriangatense, licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública, se haya consolidado en la zona sur del estado con un proyecto que cambia paradigmas y malos conceptos sobre la menstruación.
Con Ciclo Rojo ha dado pláticas en escuelas e instituciones de Gobierno, así como talleres para elaboración de toallas sanitarias reutilizables, además desarrolla su proyecto más importante hasta ahora: los Puntos Rojos.
Éstos son dispensarios de artículos menstruales que se han colocado en las escuelas públicas de Moroleón, Uriangato y Yuriria, así como en oficinas gubernamentales.




Pero no todo ha sido fácil, Lara Guzmán se ha enfrentado a retos que no la han desanimado en su lucha por una menstruación digna y respetable en Guanajuato.
“Nos han educado con tabús, el miedo, la vergüenza y varios patrones muy conservadores; si no te logras desconectar de eso los replicas con alguien más y no puedes transmitir lo que realmente quieres”, señaló Alejandra Lara.
“Otro reto muy importante es el tema de que en esta zona sur del estado las ideas son muy conservadoras y no están acostumbrados a hablar del tema, hay mucho ocultismo, desconocimiento y afrontar estos comportamientos conservadores”, agregó.
Pero esto no ha frenado a Ciclo Rojo, Alejandra y su equipo el año pasado resultaron beneficiadas con financiamiento estatal, que aplicarán este año para ampliar su lucha a otros municipios del estado.
“Si soy honesta creo que todavía no estamos donde quisiéramos estar, sé que se viene mucho trabajo, pero estoy muy dispuesta a seguir trabajando el proyecto con las mujeres de esta zona, quiero que nos volteen a ver, la idea es hacer un programa piloto que en algún momento se pueda hacer en otros municipios”, concluyó la joven.
Luz Rebeca Espinoza: liderazgo empresarial
En el marco del 8M, la empresaria Luz Rebeca Espinoza Robledo reflexiona sobre el papel de las mujeres en el mundo de los negocios, y lejos de asumirse como alguien que hace “cosas extraordinarias”, dice sentir una profunda admiración por las mujeres que desde contextos más adversos luchan todos los días por salir adelante.
“Yo considero que no hago cosas extraordinarias. Al contrario, admiro a muchas mujeres que dentro de mi ámbito empresarial han tenido las cosas más difíciles y que con mucho trabajo sacan adelante a las familias”, expresó.

Con casi tres décadas colaborando en la empresa familiar del sector calzado, Lucy Espinoza recuerda que uno de los mayores retos al comenzar su trayectoria fue abrirse paso en una industria de hombres.
“Al principio fue difícil que confiaran en que llegara una mujer joven, a lo mejor sin experiencia en la empresa, solo con el estudio. Muchos se preguntaban quién iba a encabezar y se sentían un poco reacios al cambio”, compartió en León.
Sin embargo, destaca que el respaldo de su padre fue determinante para superar ese desafío.
“Mi papá siempre confió en mí. Nunca me sentí relegada. Al contrario, sentí que para él yo era un apoyo”.
Ese impulso familiar también marcó su formación. Como hija mayor, desde joven se involucró en el negocio que sus padres construyeron desde cero, lo que le permitió desarrollar un fuerte sentido de pertenencia hacia la empresa.
Actualmente, el liderazgo del negocio, la empresa “Cachorros” es compartido entre los cuatro hermanos, tres mujeres y un hombre, quienes trabajan en conjunto con su padre, de 85 años.
Además del ámbito empresarial también ha enfrentado el reto de equilibrar su vida profesional con su papel como madre y esposa. En ese proceso, asegura que el apoyo de su familia ha sido clave. “Mi principal logro es mi familia. Si no tuviera esa base que me impulsa todos los días a ser mejor, sería muy difícil”, afirmó.
Desde su experiencia, reconoce que las oportunidades para las mujeres han cambiado con el paso del tiempo, aunque todavía existen desafíos en Celaya y otras regiones.
“Antes era muy difícil que una mujer encabezara empresas o negociara con proveedores. Ahora vemos muchas mujeres en puestos ejecutivos, tomando decisiones y emprendiendo negocios”, señaló.
AAK