Irapuato, Guanajuato.- Una leyenda del futbol de Irapuato falleció este lunes a los 77 años de edad.
Se trata de Andrés Chafino González, quien fue un gran jugador y ex entrenador de la Trinca Fresera. Dejó un gran legado y fue un ejemplo a seguir en el deporte local.
Amaba los colores azulgrana, puesto que fue jugador del equipo, preparador físico y luego entrenador.
Fue el estratega de la Trinca de 1990 a 1995, llevando al equipo a la cima de muchos de los torneos. En la temporada 93-94, llevó al Irapuato al subcampeonato de la segunda división, tras jugar la final con el legendario Tampico Madero.

Sin embargo, al no conseguir el campeonato y el ascenso a la Primera División, dejó de ser el entrenador del equipo y dio paso a Héctor Hugo Eugui, como nuevo estratega del club blanquiazul. Andrés no se fue del equipo, puesto que siguió siendo auxiliar.
Como entrenador de la Trinca siempre tuvo ‘la camiseta bien puesta’
Amaba la ciudad y al equipo, puesto que además en estas tierras freseras conoció a su esposa Ma. del Carmen García y nacieron sus hijos Andrés, Diana, Adrián, Susana Elizabeth y Ma. del Carmen.
Su inicio como futbolista profesional comenzó a los 18 años, en el equipo de segunda división de los Tigres, de Monterrey, Nuevo León. Con este equipo y siendo delantero, logró un campeonato.

De ahí se mudó a la Ciudad de Irapuato, donde ya no volvió a salir. Se consolidó como futbolista profesional, luego como preparador físico y posteriormente como entrenador, y fue aquí donde también formó su familia.
Fue en la temporada 1993-1994 que tomó el timón como entrenador del Irapuato, tras la salida de Rubén Maturano.
A lo largo de su vida siempre estuvo involucrado en el balompié, puesto que después de retirarse del futbol profesional, dedicó sus últimos años de vida a fomentar el deporte entre los niños y jóvenes, inclusive se integró al trabajo deportivo de la Universidad de León (UDL).
Andrés Chafino González nació el 18 de febrero de 1949. Dijo adiós no solo al deporte del balompié local, también a familiares y amigos; dejando un legado y una historia marcada en el futbol profesional de Irapuato.