La problemática del medio ambiente y del agua, es crítica en el estado de Guanajuato y en León. Con la apertura de la UTL (Universidad tecnológica de León) en 1996, se forman los primeros especialistas en medio ambiente en el nivel de Técnico Superior Universitario y en el de ingeniería. Con ellos, se expiden las primeras cédulas profesionales de universitarios que se insertan al mercado laboral en el sector público y en el privado en las áreas de: plantas de tratamiento, seguridad industrial, docencia e investigación, residuos sólidos, entre otros. En la actualidad no hay una vida colegiada en los alrededor de 400 egresados de la UTL, más aquellos que por cuestiones de trabajo viven en León, aunque se han formado en otras entidades universitarias.
Considero que la vida colegiada es fundamental para el crecimiento de las áreas de especialidad, así como para la educación continua y el enriquecimiento de las propuestas gremiales, para que la sociedad pueda promover nuevas vocaciones hacia estas áreas de conocimiento. Un grupo de ingenieros ambientales y de ingenieros del agua, vieron la necesidad de formar un Colegio profesional que tenga como visión, el lograr el fomento de la especialidad en medio ambiente y en agua, en un municipio que, como León, tiene enormes necesidades en su ecosistema y en la sustentabilidad de la Cuenca. Celebro que un grupo de exalumnos hayan considerado que el naciente colegio puede cubrir ese faltante para que, a través de conferencias, talleres y diplomados, se fomente la actualización profesional y también sea reconocido en el entorno su disciplina de conocimiento y que fomenten las vocaciones en el nivel de bachillerato para que puedan cursar este tipo de licenciaturas y además, sean reconocidos los puestos de trabajo que son tan necesarios en la industria y en el gobierno.
En nuestro Estado, los Colegios profesionales se aglutinan en el Consejo Coordinador de Colegios Profesionales, pues al constituirse como una asociación civil y teniendo como Misión el contribuir al desarrollo sostenible de la región de León y sus alrededores, mediante la formación profesional, la investigación científica, la innovación tecnológica y la participación activa en proyectos ambientales y de gestión del agua, promueven la ética, la responsabilidad social y el compromiso con la mejora de la calidad de vida de la sociedad.
Estoy seguro que serán un referente municipal y estatal en ingeniería ambiental y gestión del agua, por su liderazgo técnico, científico y ético, pues en sus trabajos son capaces de generar soluciones innovadoras frente a los retos del cambio climático, la conservación de los recursos naturales y la construcción de comunidades resilientes y sustentables. Me han dicho que su plan de trabajo considera la realización de reuniones de divulgación para que se incremente el interés por pertenecer al Colegio. Fomentarán la membresía y la oferta de actividades de capacitación, así como de presentación de proyectos a instancias gubernamentales para la protección del ecosistema del municipio. Deseo que sean una red de intercambio de experiencias y de conocimientos, pues este colectivo de profesionistas, logrará incrementar también su nivel de capacitación y certificación en un entorno que requiere más especialización. Los veré en su primera asamblea el próximo jueves 6 de agosto a las 4 pm en la Biblioteca Torres Gómez donde les presentaré y regalaré mi reciente libro “León frente al futuro, desde los 17 ODS”.