Francia.- Las autoridades francesas dieron luz verde el jueves para que 84,000 evacuados por un monstruoso incendio forestal regresaran a sus hogares en el suroeste de Francia, la señal más clara hasta la fecha de que los bomberos están superando la fase más complicada en su batalla contra las llamas que han calcinado una superficie cuatro veces mayor que la de París.
Europa está soportando uno de sus veranos más calurosos y áridos jamás registrados, creando condiciones de polvorín para incendios sin precedentes que han estallado desde la costa atlántica hasta el Mediterráneo oriental y han obligado a cientos de miles de personas a evacuar hogares y destinos vacacionales.
Los bomberos combatieron las llamas el jueves en Reino Unido, España y Turquía y estaban sofocando bosques humeantes en el suroeste de Francia, donde 224,000 personas se habían visto obligadas a huir. En Rumania, funcionarios de la central nuclear estatal de Cernavoda apagaron sus dos reactores debido al bajo nivel de las aguas del río Danubio utilizadas para enfriarlos.
Los retornos autorizados anunciados el jueves en Francia abarcaban a nueve localidades que habían sido desalojadas, incluidas varias donde bomberos y aviones cisterna habían combatido rebrotes apenas en la víspera. Entre los evacuados que regresaron de inmediato el jueves a pueblos y aldeas vaciados estaban Sanachit Pho Ne Keo, de 50 años, y su esposa. Se sintieron aliviados al descubrir que, más allá de la ceniza negra presente en una terraza exterior, su casa en Martignas-sur-Jalle no había sufrido daños.
“Todo parece estar bien y es una buena sensación”, dijo. “El fuego estuvo bastante cerca, las últimas brasas humeantes aún están cerca… pero podríamos haber esperado lo peor”.
Las autoridades sanitarias regionales recomendaron que quienes regresen usen guantes y mascarillas mientras limpian y laven los juguetes de los niños, los cuencos de comida y las patas de las mascotas. La agencia de salud pública de Francia informó que los médicos de guardia y las salas de urgencias hospitalarias en Burdeos habían visto un aumento de casos de personas con asma el fin de semana pasado, cuando el incendio forestal seguía expulsando densas nubes de humo.
“Vamos por el buen camino”, declaró Sophie Brocas, prefecta de la región de Gironda, donde está la ciudad de Burdeos.
Casi dos tercios de las 224,000 personas a las que inicialmente se ordenó evacuar ya han recibido autorización para volver. Unas 60,000 personas desalojadas de tres suburbios de la ciudad de Burdeos, al este, pudieron hacerlo el martes.
La prefectura regional indicó que los evacuados que regresen deben mantener sus celulares encendidos para recibir posibles alertas de evacuación y que deberían preparar maletas por si necesitan marcharse de nuevo.
Las autoridades también dijeron que la autopista A63, que ha estado cerrada desde el fin de semana, reabría el jueves por la tarde, despejando una arteria principal para el tráfico por carretera con España y los veraneantes mientras Francia entra en el pico de su temporada turística en agosto.
El incendio sigue humeando, pero no se propaga
Las autoridades locales reportaron una noche “bastante tranquila”, con un incendio que no ha crecido más allá de las 42,000 hectáreas (unas 162 millas cuadradas) ya arrasadas, una superficie cuatro veces mayor que la de París. Algunos se mostraron esperanzados de que las empresas afectadas puedan volver a trabajar pronto.
Por primera vez, se han empleado los cañones de agua que la policía suele usar para el control de disturbios para ayudar a extinguir brasas y rebrotes, señaló el ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, en un esfuerzo masivo que involucra a 3,300 bomberos y una flota de dos docenas de aviones y helicópteros que arrojan agua y retardante. Otros países europeos también han enviado medios de extinción de incendios a la región.
Cuadrillas con maquinaria pesada continuaron arrancando árboles y arbustos para abrir amplias franjas de terreno desnudo entre los bosques que se han quemado y los que se han salvado, intentando encajonar el gigantesco incendio con nuevos cortafuegos, que ahora superan un total de 130 kilómetros (80 millas).
Los equipos de emergencias han provocado incendios para combatir el infierno, quemando matorrales que podrían haber alimentado el devastador fuego.
“Si encendemos un fuego aquí sabemos que nuestro fuego se moverá hacia el fuego que llega. Así que no estamos asumiendo mucho riesgo”, indicó el teniente coronel Jérôme Jallet, que supervisaba una quema.
Una ola de calor la cuarta del año en Francia dio paso el jueves a un clima más fresco, mayor humedad e incluso un poco de lluvia, lo que ayudó al operativo.
Condiciones secas en el sur de Europa
Las sucesivas olas de calor han creado condiciones de sequedad extrema en amplias zonas del sur de Europa y emergencias para los equipos de bomberos, con incendios que estallan a medida que otros se extinguen.
Las autoridades en Grecia reportaron el miércoles la muerte de tres bomberos en la isla de Creta.
En España, que esta semana combatía uno de sus mayores incendios forestales registrados, los bomberos afrontaron el jueves múltiples fuegos en lugares como Zamora, en el noroeste, y Castellón, en el este, luego de que en la víspera se afanaban por estabilizar los dos principales incendios que preocupaban en la región de Madrid y Ávila.
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, alerto de la llegada de una nueva ola de calor, diciendo que “Ejercitemos todos la máxima cautela y prevención, ya que algunos de estos incendios son causados por la imprudencia humana”.
En el punto álgido de las evacuaciones, un tercio de millón de personas fueron obligadas a abandonar sus hogares y lugares de vacaciones en Francia y España.
En Francia, dos bomberos sufrieron heridas leves luchando contra un fuego en la región oriental de Borgoña que fue contenido el jueves. Otros cuatro resultaron heridos durante un operativo de extinción en la región de Var, en el sur, para un incendio que fue controlado con una docena de aviones y helicópteros que arrojaron agua y retardante, señalaron las autoridades.
En Alemania, bomberos con drones y helicópteros combatían un incendio forestal en los Alpes de Chiemgau, cerca de la frontera con Austria, informó la agencia de noticias dpa.
En Inglaterra, más de 90 bomberos combatían el jueves un incendio en un páramo cerca de la costa oriental, donde decenas de personas han sido evacuadas de hogares, cabañas vacacionales y un parque de casas móviles.
Las autoridades han declarado oficialmente en sequía a la mitad de Inglaterra tras más de un mes sin lluvia en muchas zonas.
En Turquía, los bomberos combatían el jueves múltiples incendios forestales en cuatro provincias del oeste del país, reportó la agencia noticiosa estatal Anadolu.
Los incendios en las turísticas Mugla y Antalya y en otros lugares se intensificaron durante la noche debido al calor y a los fuertes vientos en la región. Los residentes fueron evacuados mientras equipos con aviones y helicópteros de extinción combatían las llamas.
AM