Encuentra a AM más fácil en Google
Añádenos como fuente preferida y aparece más seguido en tus resultados de búsqueda
Añadir como preferido

Guerrero.- Durante casi cinco horas, pobladores del municipio de Quechultenango —el bastión de la organización criminal Los Ardillos— retuvieron a 19 soldados del Ejército y la Guardia Nacional y agentes de la Policía Estatal.

Todo comenzó después del mediodía. Un grupo de pobladores detuvo a un convoy del Ejército, Guardia Nacional y de la Policía Estatal. Bloquearon la carretera que conecta a Quechultenango con Chilpancingo y que cruza el municipio de Mochitlán. Los pobladores atravesaron camiones repartidores, carros particulares, urvan del transporte público y maquinaria pesada. Los bloqueos comenzaron en Mochitlán.

El objetivo de los pobladores era que los soldados y agentes no arribaran a la cabecera municipal de Quechultenango. Pero de inmediato se enfrentaron, los pobladores con palos, tubos y piedras los atacaron, luego quemaron patrullas de la Policía Estatal y los retuvieron.

A los soldados y agentes los desarmaron y los metieron al comedor comunitario. El lugar fue rodeado por los pobladores, mientras que otro convoy de militares y policías intentaba llevar a la cabecera municipal para rescatar a sus compañeros.

Mientras más avanzaba el convoy del Ejército y la Policía Estatal, más aumentaba la tensión. Los pobladores denunciaron que los militares y los policías los atacaron a balazos. Contaron que un hombre de la tercera edad murió por bala y cuatro más resultaron heridos, además de que varias unidades del transporte público fueron baleadas.

Sin embargo, los pobladores mantuvieron bloqueado el acceso a Quechultenango. Alrededor de las 4 de la tarde, de Chilpancingo salió un convoy conformado por unas 50 patrullas del Ejército, la Guardia Nacional y de la Policía Estatal para rescatar a los retenidos. También sobrevoló un helicóptero del Ejército toda esa zona.

El subsecretario de Desarrollo Político y Social del gobierno del estado, Francisco Rodríguez Cisneros, aseguró que los militares y policías retenidos estaban haciendo un recorrido de rutina y no se trataba de una operación especial para detener a los presuntos líderes de Los Ardillos.

Quechultenango, bastión de “Los Ardillos”

El 5 de septiembre, fue hallado el cadáver desmembrado del soldado de la Guardia Nacional, Eduardo Bustos, sobre la comunidad de Plan de Lima, en el municipio de Juan R- Escudero, se implementó una operación en ese municipio y en las comunidades de El Ocotito, en Chilpancingo, y en Xaltianguis, en Acapulco, para detener a los responsables.
El cadáver del soldado estaba junto con otros tres más.

En esas opciones ha detenido a unos 24 presuntos integrantes de Los Ardillos y al comisario de Xaltianguis, Said Sánchez Sandoval, acusado por el asesinato del soldado.

Quechultenango es el bastión de Los Ardillos. Ahí desde hace años mantienen un control férreo y se ha convertido en un territorio casi impenetrable. De acuerdo a informes oficiales, Los Ardillos mantienen vínculos con las autoridades de Quechultenango y Mochitlán.

Alrededor de las 6 de la tarde, soldados y policías estatales pudieron ingresar a la cabecera municipal y rescatar a sus 19 compañeros.

La retención y las operaciones de rescate provocaron que toda esa zona se tensara. En Chilpancingo, la Guardia Nacional instaló retenes sobre la carretera federal Chilpancingo-Acapulco, lo que hizo lento el tráfico vehicular. Mientras que sitios del transporte público que van a Chilapa, Tixtla, Apango anunciaron la suspensión del servicio como medida preventiva para evitar ataques.

HLL

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.