Antes de dar a conocer públicamente sus preferencias sexuales en 2005, la actriz Portia de Rossi confesó que para ella las personas homosexuales eran extrañas.
“No quería ser lesbiana. Nunca había conocido a ninguna y pensaba que eran personas raras que únicamente odiaban a los hombres. Tenía esos ridículos estereotipos en mi cabeza. Tampoco había ninguna estrella, ni ningún político ni nadie en quien pudiera fijarme y decir: ‘Yo podría ser así, podría salir con ella. Quiero ser como ella'”, declaró durante una entrevista que concedió al programa The Conversation With Amanda De Cadenet.
“Llegué a pensar que no quería vivir de ese modo, no lo necesitaba, así que hice a un lado mi vida sentimental”.
De Rossi comentó que el no aceptar su orientación sexual tuvo efectos negativos en su salud, específicamente, cuando se encontraba trabajando en la serie Ally McBeal (1998-2002).
“Lo único que me hacía compañía era mi trastorno alimenticio. Era como una amante, como alguien que nunca me iba a dejar. Pensar en ello me mantenía siempre entusiasmada, interesada y centrada. Era la adrenalina”, reveló.