Celaya, Guanajuato.- En la víspera de la final de la Liga de Expansión donde el Celaya enfrenta al Atlante y la cual ha llenado de esperanza a la afición astada de poder ver a su equipo campeón tras 11 años de haber disputado una final de futbol profesional, no todo es fiesta.
Y es que la violencia que sacude al municipio y sus alrededores ha opacado la espera de este partido que llena de ilusión a una ciudad como Celaya y sus habitantes que hasta hace algunos años era tranquila y llamada a la prosperidad.
Los hechos violentos comenzaron la madrugada del miércoles, entre las 3 y las 5 de la mañana, en Celaya, Juventino Rosas, Villagrán, Comonfort y Salvatierra.
Hombres armados quemaron tiendas, vehículos y realizaron bloqueos en estos cinco municipios del estado. No se registraron heridos y en Celaya las autoridades reportaron que había detenidos,
Los ataques habrían sido la respuesta a un operativo militar realizado con la intención de capturar a un objetivo que no pudo ser identificado.
También atacan bar
Esas situaciones pusieron en alerta a Celaya y sus alrededores, aunque el ánimo por disfrutar de la final de ida de la Liga de Expansión ese mismo miércoles seguía albergando un buen resultado para los Toros y así aminorar la tensión que se vivió en el municipio ante los ataques.
La gente que no pudo acompañar a los Toros a la Ciudad de México se congregó en bares y en sus casas para disfrutar del partido por la televisión, esperando que una alegría los sacara por un momento del clima de violencia que ha puesto a Celaya a los ojos del mundo al punto de ser considerada una de las ciudades más peligrosas del mundo.
El silbatazo inicial hizo que más de algún aficionado se frotara las manos, empezara a sudar, y más aún que en la primera jugada ofensiva de los astados, un remate de cabeza de Leobardo López se fue al fondo de la portería atlantista para que los aficionados de Celaya gritaran el primer gol de la final, pero no contó por un claro fuera de lugar, lo que suponía que sería una noche complicada en Celaya pero no solo por el futbol.
Y es que mientras se desarrollaba el segundo tiempo del partido en el Estadio Azulgrana y los Toros defendían con gallardía su portería de los embates de los Potros de Hierro, un nuevo ataque contra el bar Lexuz, ubicado en Apaseo el Alto, dejaba al menos nueve muertos y dos heridos de gravedad.
Triste despertar
Hoy viernes, un ataque armado contra policías municipales dejó un oficial muerto y al menos dos heridos.
Tras la detención de tres de los agresores comenzaron bloqueos y quema de autos en al menos tres diferentes puntos de la ciudad.
Aunado a esto, un chofer de la ruta 60 Pinos-Gobernadores, recibió varios disparos al negarse a entregar su vehículo.
El chofer, apodado ‘El Diablo’, fue herido al oponerse a que le quitaran el camión en la avenida Tresguerras, fue trasladado a un hospital.
Comercios, escuelas y transporte público implementaron medidas de seguridad ante la situación.
Después de este clima de violencia que complica a Celaya y habiéndose confirmado que los boletos para el partido de vuelta de la final de la Liga de Expansión están agotados, aún queda la esperanza de que el partido se lleve a cabo, que la afición de los Toros salga contenta del Miguel Alemán y que la ciudad alivie un poco sus problemas con un título para el Celaya.
GT