“El recuerdo ilumina más que las velas” . Foto: Cortesía Studio Evolet

Guanajuato.- Por su estilo fotográfico único y la pasión que tiene por el arte, ha sido reconocido a nivel nacional, es Iossef Guzmán Zamudio, de Studio Evolet, quien vive en Moroleón. 

En entrevista con AM, comentó que se siente inspirado por momentos de luz y oscuridad, pues la principal cualidad de un artista es su sensibilidad, y tiene como filosofía “hacerlo bien y mejor, de lo contrario, es mejor no hacerlo”.

Se define como creativo y perfeccionista, con obsesión por los detalles, desde la composición hasta la iluminación, por ello busca que cada fotografía sea una obra de arte que refleje su dedicación y pasión por la perfección.

Aseguró que cada sesión es una oportunidad de aprender de sus clientes y de conocerlos, tanto que muchos de ellos se han convertido en personas muy especiales para él y su esposa Brenda Mesta, “se ha creado ese vínculo aunque sea efímero, que atesoro en mi corazón, porque hemos compartido la mesa, el pan, nos hemos mojado bajo la lluvia, hemos reído y llorado juntos”.

Iossef Guzmán Zamudio transforma ideas en imágenes. Foto: Cortesía Studio Evolet

Parte del trabajo más reconocido del artista son sus fotografías de catrinas, las cuales interviene y le han dado la oportunidad de concursar a nivel internacional. 

Ellas me han permitido colocarme entre los ponentes de fotografía a nivel nacional, me apodan ‘El rey de las catrinas’, las hacemos desde hace cinco años aproximadamente y tardamos en editar una sola foto alrededor de ocho horas”, explicó.

Entre otras cosas, ha estado nominado a los premios CFM 2019 y 2020, categoría Retrato, siendo parte de los 32 mejores fotógrafos de México, también en los premios CFM 2021, categoría Comercial, siendo parte de los 16 fotógrafos de México que conformaron la Selección Mexicana en Las Olimpiadas de Fotografía Roma (WPC). Obtuvo el segundo lugar en el Festival de Fotografía Internacional de León (FFIEL) 2020 y un par de primeros lugares en Moroleón.

Pasión por la imagen

Aunque estudió gastronomía, su gusto por las bellas artes fue mayor, y siempre se ha inclinado por el tema creativo. En la carrera que estudió le gustaba el arte Mukimono, la decoración del plato en general.

Iossef junto a su esposa Brenda Mesta. Foto: Cortesía Studio Evolet

Comenzó como fotógrafo por amor al arte a los 20 años, sólo era su hobby, pero se ha convertido en su pasión por inmortalizar momentos especiales. 

A sus 34 años, el artista del lente tiene la capacidad de recrear cualquier cosa que imagine:

Mi cámara se convierte en una extensión de mi creatividad, me permite plasmar en imágenes lo que surge de mi mente. Cada proyecto es una oportunidad para dar vida a mis ideas y transformar la imaginación en realidad”.

Iossef hace en 80% fotografía social y el resto se divide entre fine art, macro y editorial, sin embargo reconoce que su trabajo va más allá, pues da todo en esas imágenes y se nota, porque su trabajo es inconfundible, “lo defino como identidad creativa, cada imagen que capturo refleja mi perspectiva personal y mi estilo distintivo”.

Compartió que su esposa Brenda es pieza fundamental de su trabajo y su mano derecha en cada proyecto, “su apoyo incondicional y su visión creativa complementan la mía, haciendo que cada sesión fotográfica sea aún más especial. Juntos, formamos un equipo que transforma ideas en imágenes, y su presencia me inspira a alcanzar nuevas alturas en mi arte. Sin ella, mi camino como fotógrafo no sería el mismo”. 

“La leyenda de la llorona”. Foto: Cortesía Studio Evolet

Brenda se encarga de la logística, la coordinación, cuida parte de los detalles a la hora de la acción, y él dirige, se centra en la iluminación, las poses, parte de la producción y el 100% de la postproducción en software.

Para trabajar busca maquillistas, stylist y colaboradores en general, que tengan la misma energía, pasión y amor por el trabajo. 

Reconoció que siempre recibe comentarios sobre sus creaciones, pero trata de mantenerse neutral, pues “el estilo de fotografía es muy artístico y como todo, el arte no es para cualquiera”.

Tanto al fotógrafo como a su mujer les gusta conocer y aprender ¡siempre!, pues al ser  autodidacta considera que tiene un estilo “creativo, fino, misterioso, narrativo, dramático, gótico, cinemático, etéreo, no podría definirlo en una sola palabra.”

Invito a cada uno a seguir sus sueños y hacer lo que realmente aman, porque cuando trabajamos en lo que nos apasiona, encontramos una satisfacción y un propósito que enriquecen nuestras vidas”, concluyó.

Galería de imágenes del artista:

DMG

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *