León.- La intérprete colombiana Lucrecia Dalt llevó al teatro María Grever una propuesta sonora marcada por la electrónica, la experimentación y la introspección, como parte de la edición 29.º del Festival Internacional de Arte Contemporáneo (FIACmx), donde presentó en vivo su obra personal «Dangers to Ourselves».
Con una duración de una hora y media, la artista convirtió el escenario en un espacio de calma y desconexión, y compartió con el público leonés una selección de piezas que define como una “revolución interna”.
“¿Qué tal está sonando por ahí? Muchas gracias por traernos. Yo soy Lucrecia Dalt. Y con ustedes, Alex Lázaro y el señor Cyrus Campbell”, dijo la cantante al dar la bienvenida al público.

Durante su presentación, Dalt adaptó el álbum a un formato en vivo junto con batería y bajo, incorporando elementos electrónicos y una instrumentación poco convencional.
Uno de los principales cambios en su propuesta reciente es el lugar que ocupa la voz, pues decidió colocarla al centro después de haberla utilizado anteriormente como un instrumento más dentro de la composición.
“Estas canciones son parte de “A Danger to Ourselves”, un disco que saqué el año pasado. Y esta última, de un disco que se llama “¡Ay!” Vamos a tocar una más, pero antes quiero agradecer al festival por tenernos aquí. Yo sé que, en teoría, hay una compañía de danza colombiana que está aquí.”
“Gracias por alimentarnos tan bien y tan rico. Estamos felices de estar aquí por primera vez en León”, expresó.
Al finalizar el concierto, Dalt y su banda se retiraron del escenario, pero el público comenzó a corear “¡otra!, ¡otra!”. Ante la petición, la colombiana y sus músicos regresaron para interpretar una última pieza y cerrar la velada.
Entre los temas interpretados estuvieron “Amorcito cara dura” y “Acéphale”, además de otras piezas que integran el álbum «Dangers to Ourselves».
Revolución interna
En entrevista con AM, Lucrecia Dalt habló sobre su llegada a León, su participación en el FIACmx y el proceso creativo detrás de su disco «Dangers to Ourselves». Tras arribar a México hace dos semanas, aseguró sentirse “muy contenta” y sorprendida por la experiencia de presentar su música en el país.
Sobre el proceso de creación del álbum, explicó que cada producción representa para ella una especie de “revolución interna”, en la que busca desafiar su escritura y explorar nuevas posibilidades dentro de la composición.

“Cada disco es de alguna manera un temblor personal, porque en cada disco hay como una revolución interna de lo que necesito hacer, de poder intentar hacerlo mejor en ese momento, de intentar desafiar la escritura, tantos aspectos de la composición y de hacer lo mejor posible”, destacó.
En cuanto al concepto de “ser un peligro para uno mismo”, explicó que el disco explora la tensión entre los aspectos complejos y oscuros de la condición humana, incluida la muerte, y la búsqueda de belleza, seducción, equilibrio y control.
Aunque todavía no sabe qué frontera artística quiere romper en su siguiente producción, sí tiene claro que busca evitar repetir obsesiones y temas anteriores anteriormente. Más que destruir una certeza, pretende dejar atrás una versión de sí misma con la que ya no quiere coexistir.
“Quiero hablar de cosas que son complejas, duras, incluso hasta la muerte, pero quiero también exponer la belleza de todos esos temas”.

Durante su breve estancia en León, a la artista le llamó especialmente la atención la estética urbana, particularmente la forma geométrica en que se podan algunos árboles, así como el paisaje de luces y colores que observó desde la ciudad.
Sobre la experiencia que ofrece su música, dijo:
“Venimos construyendo esta experiencia desde hace tiempo, con mucho cuidado, con mucho cariño, con mucho detalle. Entonces, yo creo que puede ser una experiencia linda que te lleve a otro lugar donde probablemente no has estado, por lo menos ese día”.
Finalmente, celebró formar parte de la edición 29.º del FIACmx y destacó la posibilidad de coincidir con propuestas internacionales, como la Compañía Colombiana de Danza Contemporánea de Incolballet.
DP


