León.- La vida personal, familiar y artística de Lázaro Zambrano se reúne en “Lázaro Zambrano, el hombre y el artista”, exposición que, a través de 48 obras, testimonios y documentos, recupera la mirada del pintor sobre León y reivindica la dimensión humana detrás de su legado artístico.
La exposición propone un recorrido por la vida de quien fuera alumno del artista Antonio Segoviano, desde una perspectiva íntima, mostrando cómo su familia, su oficio y los acontecimientos sociales de León influyeron en la construcción de un legado que ahora podrá conocerse desde una dimensión más personal.
Durante la presentación, Ulises Torres, director de Fomento Cultural y Patrimonio del Instituto Cultural de León (ICL), agradeció a la familia Zambrano por facilitar parte de su acervo y destacó la importancia de acercar al público a distintas perspectivas de la ciudad a través de la mirada de los artistas.
Estamos muy agradecidos no solo con la familia del maestro Zambrano, de verdad, gracias por su generosidad, por su confianza y por compartir un ratito de esa parte de la vida del maestro Zambrano que ahora va a estar con nosotros unos meses y ya lo estamos disfrutando, expresó el director.
Con curaduría de Guillermo Núñez, nieto del pintor y a Brenda Galván, coordinadora del museo, la exposición fue desarrollada con el apoyo de la familia del artista, particularmente de sus hijas, Mary y Lolita Zambrano, quienes aportaron testimonios y documentos que permitieron reconstruir aspectos de su vida poco explorados en exposiciones anteriores.
La propuesta parte de una línea del tiempo que entrelaza acontecimientos personales de Zambrano, como su formación artística, matrimonio y el nacimiento de sus 10 hijos, con hechos relevantes de la historia de León, con el propósito de comprender qué ciudad observaba y representaba el pintor en sus obras.
La exposición se organiza en distintos núcleos: retratos, bodegones, flores, paisaje figurativo, paisaje urbano, camafeos, miniaturas, obras de pequeño formato y piezas religiosas. Destacan los paisajes urbanos de León y Guanajuato realizados a mediados del siglo XX, así como obras figurativas que reflejan la imaginación del artista.
También se presentan retratos por encargo y retratos personales, además de pinturas religiosas en las que Lázaro habría utilizado como referencia los rostros de personas mayores que encontraba en las calles.
Uno de los episodios centrales de la exposición es la pintura de los Mártires del 2 de Enero, realizada en 1946. De acuerdo con el testimonio de Lolita, hija del artista, Zambrano presenció los acontecimientos:
“Nos platicaban que mi papá y mi mamá vivían en la calle 20 de Enero, enfrente del templo de los Ángeles. Mi hermano Héctor se enfermó, así que ya era de noche cuando mi papá salió a comprarle un medicamento”.
Cuando llegó, se encontró con toda la gente que estaba en esa protesta. En ese momento comenzaron los disparos desde el Palacio hacia la gente. Él vio cómo las personas corrían y cómo algunas caían muertas. Aquello quedó tan marcado en él que, tiempo después, quiso representarlo. Esa es la historia.
Por su parte, Mary Zambrano compartió su aprecio por las obras de temáticas florales de su padre, particularmente por las hortensias.
“Tengo presente este cuadro, las flores que papá pintaba, especialmente las hortensias. Él las pintaba en vivo, me recuerda mucho verlo. Son obras que recuerdo de cuando papá pintaba los coyoles. Él los plasmaba así, en la macetita. Se ponía a pintarlos.”

“Agradezco la oportunidad de que hayan realizado esta presentación. Se los agradezco a todos, porque, de alguna manera, es la presencia de mi papá aquí”.
Reivindica lado humano
De acuerdo con Brenda Galván, coordinadora del Museo de las Identidades Leonesas, la muestra surgió a partir de un acercamiento con Guillermo Núñez Zambrano, integrante de la familia del artista, quien propuso presentar una de las obras relacionadas con la fundación de León, en el marco de los 450 años de la ciudad.
A partir de ese primer acercamiento, Galván inició una investigación directamente con la familia de Lázaro, con el objetivo de ampliar la exposición más allá de su producción artística.

Galván destacó que la sensibilidad hacia “el otro” constituye uno de los rasgos más importantes de Lázaro dentro del arte leonés.
Más que ubicarlo en un determinado lugar dentro de una jerarquía artística, resaltó su capacidad para observar las condiciones sociales de su época y trasladarlas a su obra.
“Me parece que es importante. No podría decir que es de los más importantes, pero me parece que es muy importante. Él, al menos, es un pintor que tiene una mirada muy sensible a la otredad, al otro, a lo social”, destacó.

Para Galván, la muestra permitirá que quienes no conocían al pintor descubran nuevas facetas de su trabajo, mientras que quienes ya conocían su trayectoria podrán acercarse a él desde una perspectiva diferente.
Quien no lo conozca va a descubrir un montón de cosas bien lindas de él y quien ya lo conocía lo va a poder ver desde otro sitio, porque esta parte tan humana poco se había trabajado, expresó la coordinadora.
Visita la exposición
La muestra estará disponible hasta el 16 de mayo de 2027 en el Museo de las Identidades Leonesas, con entrada libre.
DP





