Guanajuato.- El debilitamiento del dólar frente al llamado “súper peso” ha generado que las empresas exportadoras vean una reducción en los márgenes de ganancia ante la fluctuación.

Especialistas en temas de comercio exterior recomiendan a las empresas exportadoras de Guanajuato renegociar las estrategias comerciales, así como protegerse ante el fortalecimiento del peso.

En un año, el dólar registró una disminución de 3.20 pesos frente a la moneda nacional, pasando de 20.60 a 17.40 entre febrero de 2025 y 2026.

Carlos Alberto Rodríguez, director de Capacitación en la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (Cofoce). Foto: Cortesía Cofoce

Más que hablar del “súper peso”, lo que estamos viendo es que el recorte de tasas de interés ha ocasionado el debilitamiento del dólar y otras divisas a nivel mundial”, explicó Carlos Alberto Rodríguez, Director de Capacitación en la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (Cofoce).

“Súper peso” y el recorte en las tasas

Detalló que las monedas de distintos países se han apreciado frente al dólar por el debilitamiento generado por el recorte de tasas. Estados Unidos tiene una tasa de referencia del 3.5% y en México está al 7%, es casi al doble.

Muchos de los capitales están aprovechando ese diferencial: compran dólares, los cambian a pesos y ganan con tasas de interés atractivas.

También las decisiones de la actual administración en Estados Unidos han hecho que las empresas tengan incertidumbre. Están acomodando sus fondos a otras divisas, por eso el peso se ha fortalecido. Esos capitales que se traen a México también ven fortalecido el tipo de cambio.

El Director de Capacitación refirió que estos ciclos económicos no son nuevos. Recordó que desde 2024 en Cofoce se han dado a la tarea de asesorar a las empresas respecto a los instrumentos de protección como los Forward derivados.

Destacó que en la Coordinadora cuentan con un ecosistema de instituciones financieras con los que colaboran en el acompañamiento a las empresas.

“A través del área de asesoría legal se les ha aconsejado a las empresas renegociar las condiciones comerciales, para que el tipo de cambio sea de menor impacto”.

Carlos Alberto Rodríguez reconoció que muchas de las empresas ya tienen esa sensibilidad de tener coberturas cambiarias para mitigar los efectos. En contraste, destacó que en este tema está la otra cara: las empresas que importan insumos; esa importación la están haciendo más barata, compensando la diferencia.

“Nuestra recomendación es no exportar por el tipo de cambio, en su lugar apostar por una diferenciación”.

El empresario debe tener una visión de largo plazo para cubrirse con instrumentos financieros. Recordó que en Guanajuato existen dos mil empresas PyMes con perfil exportador.

Negocio con estrategia

No podemos controlar el mercado, pero sí la estrategia del negocio, explicó Daniel Sepúlveda, fabricante de calzado de la marca Makia Paniolo, en la que produce western sneakers con perfil exportador a Estados Unidos.

Detalló que, al fortalecerse el peso, los productos de exportación pierden margen de ganancia y, en consecuencia, rentabilidad.

Puso de ejemplo que, si un par de calzado lo vendía en 10 dólares, antes recibían 200 pesos; hoy se reciben quizá 170 pesos, el margen de ganancia se comprime drásticamente. El empresario señaló que con el “súper peso” se puede tener la posibilidad de modernizar la infraestructura de la empresa. Es el momento ideal para comprar maquinaria.

El lado positivo

En el caso de que la producción requiera materia prima importada, ayuda a compensar la pérdida en el tipo de cambio al momento de vender. “Si no puedes competir por precio bajo, debemos competir por mayor margen de eficiencia”. Recomendó un replanteamiento de precios para nuevas negociaciones, así como implementar cláusulas de ajuste cambiario, evitando firmar contratos a largo plazo con un precio fijo en dólares sin una banda de fluctuación del 5%.

“El súper peso no es un enemigo, es un recordatorio de que México debe dejar de competir por mano de obra barata y empezar a competir por valor tecnológico y una propuesta de valor”.

Menos margen y gestión de riesgos

Para las empresas exportadoras, el súper peso implica retos importantes desde la competitividad de precios hasta la gestión de riesgos financieros, señaló Luis Manuel Mena López, Contador y Socio de la firma Rodríguez Mena DFK.

Luis Manuel Mena López, contador y socio de la firma Rodríguez Mena DFK. Foto: Cortesía Luis Manuel Mena

Explicó que pareciera que el peso mexicano se ha fortalecido frente al dólar, pero no es una casualidad; es el resultado de factores macroeconómicos y financieros globales.

El contador detalló que en Estados Unidos se están dando tensiones económicas por decisiones de política monetaria. Esa preocupación está generando que haya menos demanda de dólares, ocasionando que se fortalezcan otras monedas como el peso mexicano.

Mena López refirió que las tasas de interés pueden ser otra causa de la recuperación del peso; en México, aunque se han ido reduciendo, sigue siendo más atractivo en comparación con Estados Unidos, lo que atrae capitales extranjeros fortaleciendo el peso.

Efectos mixtos

Para las empresas, esto puede generar efectos mixtos en el comercio exterior, provocando una menor competitividad en precios. Cuando el peso está fuerte frente al dólar, los productos mexicanos exportados se vuelven más caros en el mercado internacional, reduciendo la demanda y afectando los ingresos.

En contraste, dijo, un exportador que vende en dólares y convierte ese ingreso en pesos va a recibir una menor cantidad con un peso fortalecido, presionando los márgenes de rentabilidad.

Esta volatilidad cambiaria obliga a las empresas a tener que invertir en estrategias de cobertura cambiaria para gestionar los riesgos financieros y protegerse. Hay productos que ofrecen los bancos para blindarse en el tipo de cambio; entre los instrumentos disponibles se encuentra el Forward cambiario.

Advierte Canacintra Celaya retos

El panorama económico de 2026 presenta un desafío de doble filo para la industria en Guanajuato.

La persistente fortaleza del peso mexicano frente al dólar, que oscila en el rango de los 17 pesos, está mermando la competitividad de los productos locales en el extranjero, advirtió Martín Bejarano Ferreyra, Presidente de la delegación Canacintra Celaya.

Martín Bejarano Ferreyra, Presidente de la delegación Canacintra Celaya. Foto: Salma Hernández

En entrevista para AM, el líder empresarial de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) señaló que, aunque una moneda fuerte es señal de estabilidad, para el sector exportador del estado esto se traduce en que “comprarle a México hoy es caro”.

Bejarano explicó que la apreciación del peso tiene dos caras que las empresas deben gestionar con cautela:

  • La desventaja: Al estar el peso tan fuerte (comparado con niveles previos de 22 o 24 pesos por dólar), los compradores internacionales deben invertir más dólares por la misma cantidad de producto mexicano, lo que reduce la demanda y las utilidades de las empresas locales.
  • La ventaja: Por otro lado, las empresas que dependen de insumos importados para su fabricación se ven beneficiadas, ya que sus costos de producción en dólares resultan más económicos.

El valor del peso es muy fuerte y eso nos va a afectar a mediano plazo. Los productos mexicanos salen más caros para quienes nos compran y eso puede hacer que busquen otras opciones”, sentenció el Presidente de Canacintra.

Remesas y consumo interno bajo presión

El impacto no se limita a las naves industriales. Bejarano destacó la afectación a las familias que dependen de las divisas.

“Antes mandaban 100 dólares que valían 22 pesos; hoy reciben 18 o menos. Eso afecta directamente el poder adquisitivo de la gente en México”, comentó.

Ante este escenario, el líder de los industriales en Celaya refirió que 2026 será un año de alta estrategia financiera y, para amortiguar el golpe, recomendó a las empresas:

  • Instrumentos financieros: La cobertura de cambio. Las empresas pueden utilizar instrumentos financieros para protegerse contra la volatilidad del tipo de cambio.
  • Diversificación de mercados: Buscar nuevos destinos de exportación para reducir la dependencia excesiva del mercado estadounidense.

Finalmente, Bejarano Ferreyra calificó el 2026 como un año “complicado financieramente”, no solo por el tipo de cambio, sino por la resaca de una recesión económica que ha restado liquidez y utilidades al sector.

Advirtió que la presión de los grandes compradores por obtener plazos de crédito más largos podría terminar afectando a las empresas más pequeñas y vulnerables de la cadena de suministro.

El súper peso lo ha hecho más complejo

Brócoli
Guanajuato es uno de los principales exportadores de brócoli a nivel nacional. Foto: Archivo AM

Karla González, CEO de la empresa Ukiyo Trading que exporta apio, brócoli, pimiento y espárrago aseguró que con el tipo de cambio negociar se ha vuelto más complejo debido a que no pueden ofrecer un precio fijo a un contrato a largo plazo. 

Nos ha afectado mucho porque el negociar se ha vuelto más complejo, no sabemos si las condiciones actuales se van a mantener, entonces, eso nos obliga a ser más cautelosos cuando queremos cerrar precios y sobre todo plazos porque hay incertidumbre. Hemos visto el cambio y lo volátil del peso contra el dólar en una cuestión de meses. 

“Derivado de esto estamos buscando negocios nuevos y el contrato se ha detenido por el tipo de cambio porque si bien en los otros países también tienen sus problemas económicos  nos alegan la depreciación de su moneda y no podemos ofrecerles un precio fijo a un contrato a largo plazo porque no sabemos a cómo va a estar el dólar”, apuntó. 

La empresa especializada en la exportación de vegetales frescos, principalmente al mercado asiático también exporta a Estados Unidos, Canadá y Taiwán; Karla González explicó que se han centrado en Asia debido a que ofrecen un esquema de precio fijo a largo plazo, mientras que con Estados Unidos se negocian cargas semanales. 

Estados Unidos es un tema más de “open market”, que estás negociando cargas semanalmente y los precios cambian, pero no tenemos la certidumbre de la compra y la proveeduría y con Japón es más seguro porque tenemos algo a largo plazo.

“Con Estados Unidos podemos negociar una carga esta semana y de aquí a que llega y fue entregada al cliente final el tipo de cambio ya cambió y cuando hacemos la operación del cambio de divisas para que podamos concluir la operación no coincide con lo que cotizamos inicialmente y tenemos que asumir eso a través de nuestro margen y la poca utilidad que tenemos se nos va”, afirmó. 

González agregó que a nivel federal falta interés en otorgar apoyos al campo y a empresas exportadoras de productos agrícolas. 

Consideró que el apoyo del gobierno estatal para impulsar a buscar más mercados ha sido favorable, pero a nivel federal observa omisiones.

“Les falta concentrarse en el apoyo para el campo en cuanto a las pérdidas que ha sufrido derivado a muchos escenarios y el tipo de cambio no lo han tomado en cuenta y sería muy bueno que nos pudieran consideran”, opinó.

RAA

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