Ciudad de México.- México y Estados Unidos concluyeron el jueves sin acuerdos la tercera fase de negociaciones bilaterales que mantienen dentro de la revisión del tratado comercial que tienen con Canadá (el T-MEC), que se ha visto perturbada por los anuncios de Washington de que impondrá un arancel de 50 % a un grupo de productos canadienses y los gravámenes entre 10 % y 12.5 % que se aplicarán a 60 países.
En medio de un escenario cargado de incertidumbre, los equipos negociadores de ambos países se reunieron entre el martes y jueves en la capital mexicana para avanzar en los diálogos que mantienen desde mayo sobre las reglas de origen, la seguridad económica, la agricultura y la industria automotriz, uno de los sectores que se ha visto más golpeado por los aranceles estadounidenses.
Mientras Estados Unidos apuesta a proteger a su industria pese a los costos en inflación que la política ha implicado para los estadounidenses, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha centrado sus esfuerzos en lograr una disminución importante de los gravámenes de 10 % que desde el año pasado Washington impuso a los productos mexicanos que no están cubiertos por el T-MEC, así como a los camiones medianos y pesados que tienen un impuesto de 25 %. También está vigente un gravamen de 50 % al acero y el aluminio y una cuota compensatoria del 17 % al tomate mexicano.
Gravamen del 10 % ya se aplicaba
Ante la nueva ronda de aranceles que anunció el jueves la administración de Donald Trump, el secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, informó que la decisión no representa un cambio para México debido a que se mantiene el gravamen de 10 % que se aplicaba desde el año pasado a los productos mexicanos no cubiertos por el T-MEC, y señaló en un vídeo, que se difundió en las redes sociales, que el anuncio “no afecta o cambia la posición que teníamos hasta ahora”.
Durante la tercera fase, los negociadores continuaron avanzando en temas como el acero, el aluminio, los sectores estratégicos, el fortalecimiento de las cadenas de valor y la sustitución de importaciones de Asia, informó el jueves en un comunicado la Secretaría de Economía de México.
La próxima ronda de negociaciones bilaterales se realizará en la primera quincena de septiembre.
Pese a que no se llegaron a acuerdos concretos en esta fase, Ebrard se mostró optimista y dijo que “seguimos advancing en nuestras conversaciones” y tratando de “aproximar las posiciones de lo que Estados Unidos está buscando con lo que México está buscando a partir de lo que nos es común que es la integración económica”.
En la sesión del jueves estuvo presente el principal negociador comercial estadounidense, Jamieson Greer, quien se reunió más temprano con Sheinbaum en el palacio de gobierno para discutir sobre los acuerdos bilaterales y los avances en la revisión del T-MEC que se inició el primero de julio, y que se vio perturbada por la decisión de Washington de no extender automáticamente la vigencia del tratado por 16 años, como quieren México y Canadá, con lo que se activó el mecanismo de revisiones anuales hasta 2036.
Al referirse al encuentro con la presidenta mexicana, la oficina de Greer dijo en su cuenta de X que en la reunión se discutió sobre el progreso en las negociaciones, y añadió que la administración de Trump espera con interés la colaboración continua con México para lograr un “comercio equilibrado” y “resolver los desafíos económicos transfronterizos”.
Descarta Sheinbaum incluir otros temas
En su habitual conferencia matutina, Sheinbaum descartó que dentro de la revisión del T-MEC se vayan a incluir temas de seguridad y otros asuntos bilaterales, e indicó que las negociaciones se centrarán en asuntos comerciales.
Pero Greer dijo la víspera durante una comparecencia en el Senado estadounidense que a Trump le resultaría difícil aceptar una renovación o la revisión del T-MEC si México no coopera en temas claves como el tratado bilateral de aguas de 1944 y la seguridad.
El representante comercial estadounidenses indicó que durante los próximos cinco meses se espera lograr avances en las reglas de origen del tratado, que es una de las principales preocupaciones de Washington, y las normas laborales y ambientales.
En medio de las tensiones generadas por las políticas comerciales, México también ha enfrentado en los últimos meses fuertes presiones y reclamos de parte de Estados Unidos en asuntos de seguridad y migración que también han perturbado los diálogos bilaterales. México escaló este mes los reclamos por la muerte de 17 de sus connacionales y solicitó a las fiscalías estatales de Estados Unidos que investiguen penalmente los casos de migrantes fallecidos mientras estaban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o durante redadas de esa agencia.
Se salvan 85 % de exportaciones
El jueves, la Secretaría de Economía aseguró que, con todo y lay aplicación de aranceles de 10 % ordenada por Estados Unidos al amparo de la Sección 301, México mantiene una posición ventajosa frente al resto del mundo.
A través de un video, Marcelo Ebrard, Secretario de Economía, indicó que, mientras el 85 % de las exportaciones mexicanas se apeguen al T-MEC, se mantiene la tasa cero de arancel.
“Para lo que tiene que ver con México, después de revisar, lo que les puedo decir de fondo es lo siguiente: quedan excluidas todas las exportaciones de México; más del 80 % que cumplen con el Tratado de Libre Comercio que tenemos, el T-MEC, es decir, no hay cambio en eso.
“Respecto a lo que nos aplican, pues es lo mismo que teníamos, solamente que cambia de fundamento”, aseguró el funcionario.
HLL