Washington.- La Coalición por una América Próspera (CPA, por sus siglas en inglés) advirtió que la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría afectar a los fabricantes estadounidenses de aluminio si México y Canadá obtienen exenciones a los aranceles aplicados a los productos de aluminio transformados.
En el informe titulado “Asegurar una cadena de suministro de aluminio estadounidense: por qué es esencial la cobertura arancelaria para los productos transformados”, la organización instó al Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y al Departamento del Tesoro a rechazar cualquier excepción para ambos países.
El reporte sostiene que la política comercial estadounidense ha privilegiado la protección de la fundición primaria de aluminio, mientras que las empresas dedicadas a la extrusión y fabricación de productos transformados no cuentan con una cobertura arancelaria equivalente, pese a que concentran la mayor parte del empleo y del valor agregado de la industria.
La CPA explicó que Estados Unidos depende de las importaciones para abastecer más del 80 % de su aluminio primario, por lo que los aranceles sobre ese metal incrementan los costos de producción para las empresas manufactureras, independientemente de si compran aluminio importado o nacional.
Según el informe, cuando productos transformados como extrusiones, tuberías y otras manufacturas ingresan al mercado estadounidense sin enfrentar una carga arancelaria similar, los fabricantes locales quedan en desventaja frente a productos elaborados en el extranjero con insumos de menor costo.
“Los aranceles al aluminio no se detienen en la puerta de la fundición. Dado que Estados Unidos importa más del 80 % de su aluminio primario, un arancel sobre el metal primario repercute directamente en la prima por país de Estados Unidos, y todas las empresas de extrusión y fabricación del país lo pagan, ya sea que compren aluminio importado o palanquillas nacionales”, señaló Andrew Rechenberg, economista senior de la CPA y autor del informe.
Añadió que, si durante la revisión del T-MEC se incrementan los aranceles al aluminio primario, pero los productos transformados quedan exentos, se protegerá únicamente a las fundiciones mientras se dejará expuestos a los fabricantes que transforman ese metal en productos industriales.
El estudio indica que las empresas dedicadas a la extrusión y fabricación de aluminio representan alrededor del 78 % del empleo en las cuatro principales categorías manufactureras del sector, porcentaje que aumenta hasta el 97 % al incluir otras actividades de transformación.
La CPA también destacó que, desde que el arancel de la Sección 232 sobre el aluminio aumentó del 25 al 50 % en junio de 2025, la denominada “prima por país” en Estados Unidos se incrementó 77 % en las siete semanas posteriores, alcanzó un récord de 88.10 centavos de dólar por libra en noviembre de 2025, superó un dólar por libra en enero de 2026 y llegó a un máximo de 1.19 dólares por libra en mayo de 2026.
De acuerdo con el reporte, actualmente esa prima representa más del 40 % del precio final del aluminio en Estados Unidos.
El informe advierte que, aun con el arancel vigente de 50 %, una empresa mexicana de extrusión puede colocar sus productos en el mercado estadounidense con un costo aproximado de 30 centavos de dólar por libra inferior al de un fabricante estadounidense. Si México quedara exento del arancel, la diferencia aumentaría a 1.49 dólares por libra, lo que representaría una ventaja de costos cercana al 38 %.
“La revisión del T-MEC será una prueba decisiva para determinar si los aranceles al aluminio impuestos por la administración realmente protegen la industria manufacturera estadounidense o si simplemente desvían las importaciones a través del eslabón más débil del acuerdo”, afirmó Jon Toomey, presidente de la CPA.
Trump va por nuevos aranceles
El 22 de julio, AM publicó que la Administración Trump tomó nuevamente el garrote para amagar a sus socios comerciales.
Estados Unidos prepara nuevos aranceles que podrían afectar a decenas de países, anunció ayer el representante comercial de la Casa Blanca (USTR), Jamieson Greer.
Esta decisión se da antes de que los gravámenes globales temporales establecidos por el presidente Donald Trump expiren esta semana y luego de reveses legales de la Corte Suprema.
Greer anticipó, en entrevista con la cadena de noticias CNBC, que Estados Unidos anunciará nuevos aranceles a unos 60 países en los próximos días, luego de investigaciones sobre prácticas comerciales, dirigidas en particular al trabajo forzoso, y cuyas conclusiones se conocerán esta semana.
Estos aranceles, que podrían afectar a los principales socios comerciales de Estados Unidos, deben reemplazar a impuestos temporales del 10 por ciento instaurados por Trump tras la invalidación por la Corte Suprema de las tarifas establecidas el año pasado.
“Estados Unidos tiene leyes que prohíben el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Otros países, la mayoría, no tienen una ley, y los que sí la tienen realmente no la aplican”, dijo Greer a CNBC. “Esperamos ver algunas acciones pronto”, añadió.
La medida estaría enfocada a las economías que disponen de prohibiciones de este tipo, pero cuyos esfuerzos para aplicarlas se consideran insuficientes por parte de Washington, entre los que están Canadá, México, Ecuador, Indonesia y Pakistán, así como la Unión Europea. Lo mismo aplicaría para el Reino Unido, cuya prohibición se considera parcial.
A fines de febrero, la Corte Suprema anuló buena parte de los aranceles impuestos por el Presidente Trump, al considerar que el Mandatario había hecho una lectura anticonstitucional de un texto legal para justificarlos.