Guanajuato.- La desocupación en Guanajuato aumentó en 27 mil 590 personas, entre el primer trimestre del 2025 y el tercer trimestre del año pasado, un crecimiento del 37 %.
Después de 30 años de vivir en Estados Unidos, Felipe de Jesús Rodríguez regresó a Guanajuato, el paisano lleva un mes buscando empleo como jardinero, sin mucho éxito.
Cómo él en Guanajuato 100 mil 301 personas estaban desocupadas, durante el tercer trimestre del 2025, esta cifra es mayor a las registradas en el primer trimestre del 2025 cuando sumaban 72 mil 711 personas desocupadas.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, (ENOE) elaborada por INEGI.
En la entidad, las personas desocupadas se concentran entre quienes tienen formación de secundaria completa y media superior entre estos dos grupos abarcan el 84 % de las personas desocupadas.
La encuesta detalla que el grupo de edad de 30 a 39 años tienen una cuarta parte de la desocupación en el Estado.
Entre las causas de la desocupación la principal es la pérdida de empleo que tiene el 48 %, seguido por la renuncia que abarca el 37 % entre las razones de la desocupación.
Felipe de Jesús Rodríguez, explicó que una condición física lo trajo de regreso a León hace seis meses , tras sufrir un infarto.
A su regreso tres décadas después, el hombre de 60 años se instaló en la casa de su mamá, ya que su patrimonio se quedó en Santa Ana California dónde residió los últimos quince años.
Durante el tiempo que estuvo en Estados Unidos se dedicó a la jardinería, aunque su estatus migratorio era ilegal, no obstante sus ingresos eran mejores su trabajo le aseguraba 750 dólares semanales, un estimado de 13 mil pesos, contra los mil ochocientos pesos semanales que le ofrecen aquí.
Multifactorial

En Guanajuato la rotación laboral es un hábito, el promedio de rotación anual es del 51 %, señaló Carlos Cerdán, especialista en recursos humanos y fundador de Happy Nom.
Señaló que en la desocupación tenemos que vigilar que la gente no esté entrando al hoyo negro de la informalidad laboral.
El especialista advirtió que la formalidad laboral no es atractiva, por las deficiencias que se tienen principalmente desde el seguro social, y lo poco que aporta una Afore.
Detalló que la rotación tiene varios fenómenos, las causas están relacionadas con el liderazgo, no hay una cultura por parte de las empresas para desarrollar líderes, se eligen de forma equivocada, suelen no estar profesionalizados para ello.
Otra es la automatización de varios procesos operativos, ciertas labores operativas se están automatizando, por lo que se reduce la mano de obra. “Esto abona a que la rotación siga creciendo junto con lo que ya teníamos”.
A esto se suman los cimientos sociales: la perspectiva de una jubilación dentro de la empresa, no existe desde hace muchos años. La pensión que se puede recibir tampoco alienta.
Advirtió que pensar en tener una esperanza de jubilación digna, no es una opción, por lo tanto voy a buscar el mejor postor, al que pague más. Las generaciones jóvenes no están pensando en formar familia.
Los motivadores de la sociedad están cambiando, eso afecta también el sentido de pertenencia de la gente”.
Señaló que éstos son algunos motivos, tampoco son los únicos que abonan al desempleo. No se explica por una sola razón, sino por la combinación de todos estos.
También está el ímpetu generacional para emprender, en el que cuando empiezan no tienen alta ante el SAT, sin declarar impuestos.
Testimonios

Miguel Ángel Ramos enfrenta una realidad recurrente en el mercado laboral leonés: la discriminación por edad.
A pesar de su trayectoria profesional, las oportunidades se concentran exclusivamente en grandes empresas manufactureras que sistemáticamente descartan candidatos mayores.
“Casi no hay trabajo, solo en las fábricas grandes, y a uno ya de edad no le quieren dar”, afirma Ramos, quien atribuye directamente este rechazo a su edad y cuestiona la lógica empresarial que descarta la experiencia acumulada en favor de perfiles más jóvenes.
El profesionista señala una contradicción evidente entre los requerimientos de experiencia que establecen las vacantes y la práctica real de contratación.
Deberían ser conscientes de que uno tiene mucha más experiencia que los jóvenes que apenas están aprendiendo. Sin embargo, así y todo no te dan la oportunidad”, argumenta.
El proceso reproduce un patrón repetitivo; las empresas solicitan documentación y prometen seguimiento, pero el contacto nunca se concreta. Incluso cuando supera las evaluaciones técnicas, el resultado no varía.
Ramos plantea la necesidad de intervención gubernamental para establecer mecanismos que obliguen a los empresarios a contratar trabajadores experimentados, cuestionando qué alternativas de subsistencia existen para quienes enfrentan esta exclusión sistemática.

Por su parte, José Bernardo Rodríguez, cocinero de 31 años, enfrenta una barrera distinta pero igualmente limitante. Dejó su último empleo en un restaurante tras un conflicto laboral que lo obligó a renunciar.
Asimismo, la ausencia de ingresos estables le impide mantener a sus dos hijos, pagar la renta y retomar sus estudios en administración empresarial.
A pesar de su especialidad en la preparación de platillos variados con énfasis en presentación y calidad, la recolocación ha resultado significativamente más difícil de lo anticipado.
Por lo mismo que he batallado, no me he podido acoplar y tener esta estabilidad”, explica el cocinero, cuyo proyecto de profesionalización permanece suspendido por la falta de estabilidad económica.
La exclusión opera tanto por criterios etarios como por antecedentes laborales conflictivos, sin consideración aparente de las capacidades profesionales o las necesidades económicas de los solicitantes.

A Magdaleno Valadez Gutiérrez lo despidieron en diciembre, ya que la empresa de calzado para la que trabajaba cerró por falta de pedidos y ventas.
El pespuntador de 60 años estuvo un año laborando en esa empresa, tras las vacaciones navideñas los finiquitaron al cien por ciento.
Detalló que de las empresas zapateras que conocía han cerrado, lo que ha complicado que se integre al mercado laboral, por el tipo de especialización de su trabajo puede generar ingresos de hasta seis mil pesos semanales.
Adelantó que está por concretar una entrevista en una fábrica de botas, de la que espera ser contratado.
Al detalle, desocupación en Guanajuato
- 37% aumento
- 100,301 personas desocupadas
- 42 % secundaria
- 25 % 30 a 39 años
- 48 % perdió o terminó su empleo
AAK