León.- El cantante español Enrique Ramil regresó a León para reencontrarse con su público y reflexionar sobre la profunda e innegable conexión con México que ha marcado su carrera.
Durante su visita, el artista habló sobre su relación con la música mexicana, su proceso creativo y lo que prepara para el 2026, un año que asegura será decisivo en su camino musical.
El origen de la conexión de Enrique Ramil con México
Ramil reconoció que su conexión con México comenzó incluso antes de saberlo. Desde niño cantaba temas icónicos sin saber que eran mexicanos, y con el tiempo esa afinidad se convirtió en parte de su identidad artística.
Era fan de México mucho antes de saber que las canciones que cantaba venían de aquí”, compartió. “Crecí escuchando temas que después descubrí que eran de Agustín Lara, de Manzanero o de Los Panchos”.
En 2023, el intérprete tuvo la oportunidad de cantar en la casa–museo de Agustín Lara, un momento que considera “un honor enorme” por la influencia del compositor en su vida.
Homenaje a los clásicos, sin imitarlos
Sobre su forma de reinterpretar los grandes temas mexicanos, Ramil explicó que su enfoque parte de una búsqueda emocional y personal.
“Primero busco por qué quiero cantar esa canción. La trabajo como si el autor la hubiera escrito para mí. No quiero copiar, quiero llevarla a mi realidad”.
Su espectáculo “La noche de las canciones perpetuas” ha sido un homenaje a autores mexicanos con piezas como “Piensa en mí”, “Soy lo prohibido”, “Acaríciame”, “Adoro” y “A la que vive contigo”.
Aunque ama el género, confiesa que aún no se atreve a grabar algo grande con mariachi.
Siento un respeto enorme. Ya llegará el momento, pero todavía no me lanzo con los clásicos del mariachi”.
Entre México y España: una vida repartida
Ramil reveló que, de no ser por su familia en España, ya viviría en México. Su público mexicano es tan significativo que representa casi la mitad de sus seguidores.
“Casi el 50% de mis seguidores son de México. Eso es una locura. México me ha dado muchísimo”, dijo visiblemente emocionado.

El cariño del público se le demuestra con detalles: llaveros, peluches de ajolotes, cartas y hasta muñecos del Dr. Simi, de los cuales (dijo entre risa) ya lleva siete solo en esta gira.
Tengo en casa un templo de regalos de fans. Me siento parte de México”.
La relación con su público: cariño y rituales
El artista reconoció que la conexión que se genera en sus shows es uno de los motores más importantes de su carrera. Las cartas, confesó, suelen levantarse el ánimo en días difíciles.
“Leer lo que mi música provoca en la gente me cambia el día. Es algo muy poderoso”.
En sus conciertos, el artista incluye una dinámica especial: una pecera llena de papelitos con los nombres de 50 canciones seleccionadas por él, de donde el público elige parte del repertorio.
“No puedo cantar todo lo que tengo, así que el público me ayuda a decidir”.
Aunque no adelantó detalles específicos, Enrique Ramil aseguró que 2026 será un año de nuevos proyectos musicales, más presentaciones en México y una evolución artística que seguirá estrechando la relación entre ambos países.
LCCR