León.- El documental “Más de 8 Millones” formó parte del concurso Identidad y Pertenencia en la 28ª edición del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), una sección dedicada a documentales que exploran el arraigo, la memoria y las transformaciones culturales desde lo local hacia lo global.
Dirigido por Ángel Vivas, estudiante de la Universidad La Salle Bajío y originario de Venezuela, la producción retrata a dos artistas venezolanos que viven en León, quienes reflexionan sobre el desarraigo, la adaptación y la identidad en medio de una de las crisis migratorias más grandes de la actualidad, que ha obligado a salir de su país a más de 8 millones de personas.
En entrevista con AM, Ángel Vivas compartió su visión sobre la situación que atraviesa Venezuela y cómo este contexto dialoga directamente con el mensaje central del documental.
Entre esperanza e incertidumbre
Al ser cuestionado sobre los recientes acontecimientos políticos en su país, el realizador reconoció sentimientos encontrados.
Por un lado me genera cierta alegría y confianza, una sensación de bienestar de pensar que después de 26 años esto podría estar terminando; pero también hay mucha incertidumbre sobre qué es lo que sigue para Venezuela”, expresó.
Para el joven cineasta, estos hechos sí podrían representar un punto de quiebre, aunque subrayó que el futuro aún se percibe con cautela, debido a la falta de claridad sobre los procesos de transición y la reconstrucción institucional.
Vivas considera que uno de los impactos más profundos del chavismo ha sido el daño social y cultural, especialmente en las generaciones jóvenes.
El problema más grave es el daño cultural. Las raíces familiares se rompieron, muchos niños venezolanos ya no crecen con su cultura, y gran parte de la generación Z no puede acceder a la educación superior como antes”, explicó.
Esta reflexión atraviesa “Más de 8 Millones”, donde el desarraigo no solo se entiende como desplazamiento físico, sino como una fractura generacional e identitaria.

Migrar sin borrar la historia
Sobre la posibilidad de un retorno a Venezuela, señaló que, durante la realización del documental, percibió que muchos migrantes aman profundamente a su país, pero han decidido construir su vida fuera, particularmente en México.
“Independientemente de lo que ocurra políticamente, eso no borra décadas de migración forzada ni las experiencias que ya se vivieron”, afirmó.
Para el director, tanto el cine documental como el de ficción dejan testimonio de lo que ha ocurrido en Venezuela ante la comunidad internacional.
“El audiovisual puede ayudar a explicar lo que ha pasado y sigue pasando en Venezuela. A mí, ver una película venezolana en León fue lo que me motivó a hacer este documental y enviarlo al GIFF”, compartió.

Mirar al futuro desde la memoria
Aunque reconoce que Venezuela enfrenta un largo proceso de reconstrucción, Vivas considera que el país puede aspirar a una etapa más estable y democrática, tras un periodo de transición.
Si existiera una segunda parte de “Más de 8 Millones”, el director tiene claro a quiénes pondría frente a la cámara: venezolanos migrantes y venezolanos que permanecen en el país.
Hace falta escuchar más voces venezolanas. Hay muchas personas que hablan de Venezuela sin haber vivido el dolor, la crisis y la tragedia que nosotros hemos pasado”, concluyó.
CYPS