León, Guanajuato.- El cineasta mexicano Carlos Matienzo Serment presenta “El Ritual del Nahual”, un largometraje de folk horror que llega a cines este 7 de mayo con una apuesta clara: construir miedo desde lo simbólico, lo espiritual y lo profundamente mexicano.
Tras su paso por el Festival de Cine de Rotterdam y su presencia en el Festival de Cine de Cannes, la película se alista para su estreno nacional en más de 500 pantallas de Cinemex, entre ellas, la de Guanajuato.
Para Matienzo, el punto de partida fue claro: el respeto. En entrevista con AM, habló sobre el proceso para llevar a buen puerto un tema bien conocido y hasta glorificado en canciones, por los mexicanos.
“Para mí la palabra respeto es importantísima. Siempre, antes de entrar a una cultura, lo primero es preguntar: ‘¿puedo entrar?’. Y si te dicen que sí, hacerlo con responsabilidad. En este caso, la comunidad tének me abrió las puertas desde un proyecto anterior, y eso me permitió construir esta historia desde el cariño, desde la escucha y desde el compromiso de hacerlo bien”, señaló.

Romper el cliché del terror tradicional
Lejos de los códigos convencionales del género, “El Ritual del Nahual” apuesta por un terror que dialoga con la realidad social del país.
“El terror siempre tiene una raíz social. Aquí hablamos de desapariciones desde los años 60, pero también de lo que sigue pasando hoy en México. Hay una realidad muy fuerte que a veces evitamos ver, y el cine, desde lo simbólico, permite acercarnos a ella sin rechazarla, sin darle la vuelta”, explicó.
Y añadió: “No queríamos que el miedo viniera solo de la criatura, sino del peso de una cosmovisión que sigue viva, de una forma de entender la justicia, la culpa y la relación con la tierra”.
Lengua, territorio y autenticidad visual
Rodada en San Luis Potosí y hablada en español y tének, la película convierte al territorio en un personaje más.
“Para mí fue muy especial filmar en mi estado. Siempre soñé con rodar en el Valle de los Fantasmas y poder llevar esas locaciones a la pantalla grande. Como potosino, hay un orgullo muy grande por lo que tenemos, y quería que el público lo viera, que se conectara con esas otras realidades y culturas”.
El proceso incluyó asesoría constante para cuidar cada detalle.
“Tuvimos asesores de lengua y de cultura durante todo el rodaje. Queríamos que la forma de hablar, de vestir, de caminar, todo fuera respetuoso y fiel. No se trataba solo de contar una historia, sino de representarla con dignidad”.

Aunque profundamente arraigada en México, la película encontró eco en el público internacional.
“Nos sorprendió mucho cómo la recibieron. La vieron como una película muy mexicana, pero al mismo tiempo como una puerta a nuevas historias. Era como si estuvieran escuchando una leyenda, un cuento. Y eso les fascinó: descubrir un México distinto al que suelen ver”.
El nahual como símbolo de justicia
En la película, el nahual no es solo una criatura, sino una fuerza que impone justicia en contextos donde las instituciones fallan.
“A veces las instituciones no responden como deberían, sobre todo en comunidades más vulnerables. Entonces, el nahual funciona como un símbolo: ¿qué pasaría si existiera una figura así en cada comunidad? Tal vez tendríamos un país distinto. Es una reflexión sobre cómo la justicia debería nacer también desde el pueblo”.

Una apuesta fuerte por el cine mexicano
Con un estreno en más de 500 pantallas, el filme busca conectar con una audiencia que ya consume terror, pero ahora desde una mirada local.
“El terror es uno de los géneros más vistos en México, y esta es una gran oportunidad para que el público se apropie de una historia nuestra. Que entre tantas propuestas, también volteen a ver el cine mexicano y digan: ‘esto también vale la pena’”.
Finalmente, el director invita al público a sumergirse en esta experiencia en pantalla grande.
“Esta es una película que se tiene que vivir en el cine. Queremos que la gente recuerde esas leyendas que le contaban sus abuelos y las sienta en la sala, con todo lo que implica. Que se dejen llevar por la historia, por la atmósfera… y que la hagan suya”, finalizó.
CYPS