Celaya, Guanajuato.- Durante cuatro generaciones y 70 años, la familia de Rita Montes Martínez, del negocio Calaverrita, ha realizado el tradicional dulce de azúcar que hoy por hoy alimenta la tradición del Día de Muertos.
Rita, quien vende figuritas tradicionales desde los cinco pesos hasta los 350 pesos el alfeñique más elaborado, compartió que la tradición ha ido en decadencia con las nuevas generación.
Es gracias a la Secretaría de Educación Pública que nos ayudan en las escuelas a mantener viva la tradición. Hoy los jóvenes de 20 años no les gusta el alfeñique”, explicó.
Mencionó que en su familia, mantener el legado es importante, ya que “creo mucho en que sí vienen (sus muertos) y que sí nos visitan. O sea, yo sí lo creo, sí lo siento, porque cuando hacemos el altar colocamos los alfeñiques como símbolo de lo que nuestros seres queridos amaban en vida y que mantienen viva una historia”.

Destacó que aunque la preparación pudiera parecer simple de solo preparar azúcar glas, grenetina y limón para dar sabor a algunas preparaciones, la elaboración se convierte en un verdadero reto cuando se trata de moldear cada figura.
Por ello, es que los alfeñiques más solicitados por sus clientes suelen ser aquellos que tienen que ver con platillos de comidas convencionales como unas enchiladas, un mole, unos chicles rellenos y hasta un pollo con arroz.
Lo que la gente busca más en mi negocio son los platillos, entonces aquí tenemos surtido de platillos. Más o menos han de ser como 50 platillos diferentes los que elaboramos para que puedan colocarlo en su altar”, comentó Rita Montes.
Resaltó que el producto es “totalmente artesanal”, por lo que para poder hacer una figura, “como artesanos, nos llevamos de tres a cuatro días en elaborar cada uno y hasta un año de anticipación para realizar toda una preparación completa lista para venderse”.
Dulce y tradición del día de muertos
Con una combinación de sabores cítricos y de temporada que distinguen al municipio de Celaya y a la región, desde hace cuatro años la fábrica “El Caballo sin Rival” elabora la cajeta de cempasúchil, un sabor inspirado en el Día de Muertos.

Brenda Castañeda, vendedora y cuarta generación del negocio fundado hace 110 años por el abuelo de su padre, Eusebio Castañeda, compartió que la tradición de crear esta cajeta ya cumple cuatro ediciones y que cada año los productores preparan cerca de mil frascos listos para su venta.
Aquí elaboramos nuestra cajeta de forma muy tradicional, con un cazo de cobre y pensando precisamente en el Día de Muertos, que para nosotros, como mexicanos, es muy importante. Por eso creamos la cajeta de cempasúchil”, comentó Brenda Castañeda.
La cajeta de cempasúchil solo se comercializa durante esta temporada y deja de venderse el 20 de noviembre.
Esta cajeta es muy exitosa. Te soy bien sincera, tengo hasta bolsas guardadas de pedidos para que la gente la adquiera, porque no me digas lo que es en estas fechas, así como llegaba uno, se iba y ya no había. Entonces, pues, es algo muy característico de esta fábrica de cajetas”, agregó.

Brenda explicó que su elaboración combina sabores de mandarina, anís y cacahuate, lo que le da un gusto semejante al pan de muerto.
Su sabor está inspirado en la flor que ilumina las ofrendas del Día de Muertos y dulces tradicionales que ha acompañado a decenas de generaciones mexicanas.
Con esta cajeta, los creadores buscan honrar la memoria y la dulzura de las raíces mexicanas, uniendo la flor que ofrece la tierra cada otoño con el dulce más característico de la ciudad cajetera.
L.F.