León, Gto.- David García Martínez, cuidador de caballos y expositor en la zona ganadera de la Feria Estatal de León 2026, destacó la variedad y calidad de los ejemplares presentes, que van desde caballos de carreras y charrería hasta caballos de espectáculo, consolidando a Guanajuato como un referente nacional en crianza equina.
Hay una calidad muy alta de caballos en el estado y líneas genéticas muy importantes. La competencia fue reñida, lo que demuestra el nivel que tenemos en Guanajuato”, afirmó.
El cuidador resaltó la organización de la zona ganadera, señalando que las instalaciones, la atención veterinaria y la seguridad garantizan el bienestar de los animales, incluso durante los conciertos nocturnos, gracias al aislamiento del área.
Asimismo, subrayó la alta afluencia de visitantes y el interés del público por conocer más sobre la crianza de los caballos, lo que consideró una muestra de la cultura y el respeto hacia los animales, mencionó que en esta edición de la feria el flujo de personas ha sido constante.
Proceso de crianza de caballos de alto rendimiento
La zona ganadera es uno de los grandes atractivos de esta edición de la Feria Estatal de León 2026, por lo cual Martinez explicó que durante esta edición los asistentes pueden encontrar caballos que han sido ganadores en diversas competencias.

García Martínez explicó que la crianza de caballos de alto rendimiento comienza con la selección de yeguas y sementales con registros comprobados y antecedentes ganadores, tanto en puntos como en premios económicos.
Se buscan líneas genéticas consolidadas, descendientes de campeones internacionales, porque los potrillos heredan cualidades clave como mansedumbre, inteligencia y actitud”, señaló.
Los potrillos permanecen con la madre durante los primeros seis meses para un desarrollo natural. Posteriormente, inician un proceso gradual de manejo y adiestramiento básico, que incluye trabajo de mano, habituación al baño y enseñanza de la postura adecuada para competencias halter. A partir de los 20 meses, comienzan su preparación específica según la disciplina en la que participarán.
En las competencias de Performance Halter, los caballos se evalúan por belleza, conformación y estructura, así como por sus aplomos, lomos y fenotipo, es decir, el conjunto de características físicas que permiten apreciar integralmente la morfología del animal.




El caballo debe pararse correctamente para mostrar toda su estructura; se busca que sea armónico, bien formado y que llame la atención”, explicó García.
En la zona ganadera de la Feria Estatal de León, los asistentes podrán disfrutar de equinos, bovinos, mulas y burros (esta última especie en peligro de extinción, con un enfoque educativo sobre su cuidado y preservación). Además se ofrecen actividades como: Rodeo americano, show de caballos bailadores, pabellón western, granjita infantil, emprendedores rurales de Guanajuato, zona gastronómica y área comercial.
Cuidados de los caballos
Según datos de Association of Equine Practitioners (AAEP), el bienestar de un caballo requiere una comprensión integral de su biología que va más allá de la disciplina en la que compite, partiendo de que estos animales poseen una esperanza de vida que oscila entre los 25 y 30 años, aunque con cuidados óptimos pueden superar las tres décadas.
Un dato fundamental es su sistema digestivo, que está diseñado para el pastoreo continuo, lo que implica que sus estómagos son proporcionalmente pequeños y requieren ingestas constantes de fibra para evitar cólicos, los cuales representan una de las principales causas de mortalidad en la especie.
Además, su salud dental es crítica, ya que sus dientes nunca dejan de crecer y el desgaste irregular puede afectar su nutrición y temperamento. El cuidado de los cascos es otro pilar indispensable, pues como dicta el refrán hípico, sin pies no hay caballo; esto exige limpieza diaria y un herraje o recorte profesional cada seis a ocho semanas para mantener el equilibrio del peso.
Es fascinante notar que los caballos tienen una visión de casi 360 grados gracias a la posición lateral de sus ojos, lo que los hace extremadamente sensibles al movimiento en su entorno, y su capacidad de comunicación a través de las orejas y el lenguaje corporal es una de las más sofisticadas del mundo animal, permitiéndoles formar vínculos sociales profundos tanto con su manada como con sus cuidadores.
Su alimentación debe ser principalmente forraje (heno o pasto), ya que su sistema digestivo está diseñado para procesar fibra de manera constante; un caballo adulto consume entre el 1.5% y el 2.5% de su peso corporal en forraje seco al día.
Pueden complementar su dieta con granos o concentrados, y como premios ocasionales aceptan manzanas o zanahorias, pero deben evitar estrictamente el consumo de chocolate, cebolla, ajo o aguacate, que son tóxicos para ellos. En cuanto a su fisiología, los caballos alcanzan la madurez sexual entre los 18 meses y los 2 años, aunque se recomienda esperar hasta los 3 o 4 años para la reproducción y el inicio del trabajo físico intenso para asegurar que sus placas de crecimiento óseo hayan cerrado.
Respecto al entorno, son animales sumamente adaptables, pero se sienten más cómodos en climas templados, entre 5°C y 25°C. Y, en climas extremos, requieren refugio contra el viento y la radiación solar directa para evitar el estrés térmico.
LF