León, Guanajuato.- La Arquidiócesis de León denunció la invasión del templo de La Inmaculada Concepción, en Guanajuato capital. Señalan que un hombre ilegalmente se ha adueñado del edificio, el cual es un bien nacional.
Hace aproximadamente dos años, un hombre llamado Antonio Vázquez presentó ante la instancia religiosa unas escrituras que aseguraban la propiedad del templo ubicado en el Rancho Mineral San Ignacio, en Guanajuato
Según palabras de dicho hombre, es el fundador y presidente de una empresa denominada ‘Provivienda’, localizada en León.
“Nos dimos a la tarea de investigar la zona, que es en la colonia Obrera, calle Sonora #700, y al día de hoy está abandonado. Esto nos pone un poquito en duda, si realmente está ahí esa asociación civil, ‘Provivienda San Juan Bosco'”, explicó el padre Francisco Alvarado, apoderado legal de la Arquidiócesis y administrador de los bienes inmuebles.
No obstante, el edificio es de propiedad federal, esto desde antes de 1992, cuando los edificios religiosos fueron expropiados.
Tomando esto en cuenta, está totalmente prohibido que cualquier persona intente apropiarse de un bien nacional, ya que esto puede acarrear penas que van desde los 2 a 12 años de prisión, o multas por hasta mil UMAS. Cada UMA tiene un valor diario estimado de 103.74 pesos mexicanos.
Los representantes religiosos mencionaron que ellos cuentan con un Certificado de Derecho de Uso; lo que los acredita como los responsables de resguardar el inmueble.
“Tenemos cinco mil metros cuadrados, lo que comprende la capilla y el ex convento”, añadió el padre Francisco Alvarado.
Por otro lado, comentaron que sí se sostuvieron algunas reuniones con el hombre, pero luego de ello no volvió a presentarse.
Otro aspecto importante es que Antonio Vázquez ya está construyendo en el terreno del templo, presuntamente para crear un hotel. También ha invadido las tierras aledañas de seis familias, y ha amenazado a los locales, e incluso a los párrocos.
“No ha entregado llaves del templo, e incluso ya nos restringió el paso al templo, la comunidad ya no puede entrar al templo. Tiene cinco personas que están cuidando el templo, y ha llegado incluso a agredir, a punto de los golpes”, manifestó el padre Francisco Alvarado.
Hasta el momento, esto ha sido del conocimiento del Gobierno del Estado, pero el paso siguiente es recurrir al Gobierno federal, especialmente si el hombre no se muestra dispuesto a regresar las llaves del templo.
La Arquidiócesis de León le pidió que respete el inmueble, ya que se trata de un edificio histórico, que ocupa un lugar importante en la comunidad.
CA