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Exalumnos de la Universidad de Guanajuato (UG) y un representante sindical cuestionaron el registro del exrector Luis Felipe Guerrero Agripino para la coordinación municipal de Morena en Guanajuato capital por el manejo de protestas estudiantiles, presuntas represalias y conflictos laborales durante su rectorado (2015-2023); él dijo respetar las opiniones, pero evitó polemizar.

En entrevistas con AM, Armando Herrera, Frida Lucía Trejo Estrada y el dirigente sindical Fidel Berrones Goo cuestionaron su gestión. Las críticas también han llegado de aspirantes y legisladores de Morena.

Los reclamos se relacionan con denuncias de acoso sexual, seguridad, acuerdos estudiantiles y relaciones laborales. Las entrevistas no permiten establecer una postura mayoritaria de la comunidad universitaria.

Guerrero Agripino reconoció haber enfrentado “tiempos complicados” durante su gestión en la Universidad de Guanajuato (UG), pero evitó debatir las acusaciones. Afirmó que el proceso apenas comienza.

El exrector anunció el 19 de octubre su registro a la coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional. El proceso es previo a las elecciones de 2027 y no garantiza una candidatura.

Entre otros aspirantes están Francisco Escamilla, Miriam Reyes Carmona, Jesús Ramírez Garibay y Guadalupe García Chávez.

Dos protestas durante su rectorado

Guerrero Agripino dirigió la UG durante dos periodos consecutivos, de 2015 a 2023. Su administración enfrentó dos importantes movimientos estudiantiles.

En diciembre de 2019, estudiantes tomaron el edificio central para exigir seguridad y atención a denuncias de acoso sexual, en un contexto marcado por la muerte de la alumna Ana Daniela Vega González.

La protesta concluyó tras compromisos de autoridades universitarias y estatales. Guerrero Agripino ofreció una disculpa pública por omisiones señaladas por los manifestantes.

El convenio de 2019 incluyó 11 compromisos de seguridad. Durante el conflicto renunciaron el profesor Julio César Kala, señalado en una denuncia de agresión sexual, y Lourdes Elena Gazol Patiño, entonces responsable del programa universitario de igualdad de género.

En septiembre de 2023, otra movilización cuestionó la designación de Claudia Susana Gómez López como rectora general y retomó demandas sobre acoso sexual, seguridad y acuerdos pendientes desde 2019.

La toma del edificio central duró del 11 de septiembre al 3 de octubre. Gómez López asumió el cargo el 27 de septiembre y Guerrero Agripino se apartó de la comisión especial del proceso de designación.

El 10 de noviembre de 2023, cuando Guerrero Agripino ya no era rector, la UG informó a la Fiscalía General del Estado (FGE) hechos presuntamente constitutivos de daños en bienes universitarios. La investigación involucró a siete estudiantes.

La universidad solicitó el 12 de marzo de 2024 que no continuara la investigación. El 30 de abril, la Fiscalía decretó el no ejercicio de la acción penal y el archivo definitivo de la carpeta 130424/2023, según el informe de la Rectoría al Congreso del Estado.

El archivo penal no resuelve las denuncias de posibles represalias académicas o laborales.

‘Nos señalaban de ser de Morena’

Armando Herrera, quien participó en los movimientos de 2019 y 2023, consideró incongruente que el exrector busque integrarse ahora a Morena. Según su testimonio, durante la última protesta las autoridades universitarias atribuyeron a ese partido el apoyo y financiamiento de los manifestantes.

“A los que participamos nos señalaban de ser de Morena. Que éramos impulsados y financiados incluso por el partido”, recordó el exalumno en entrevista con AM.

Herrera dijo que desde años atrás atribuía aspiraciones políticas al exrector y lo acusó de autoritarismo y de manejar inadecuadamente ambos conflictos.

También atribuyó el movimiento de 2023 al supuesto intento de Guerrero Agripino de influir en la elección de su sucesora.

Herrera dijo que él y otros seis participantes de las protestas sufrieron persecución después de la movilización. Además, hizo señalamientos sobre presuntos beneficios laborales y pensiones a personas afines, sin que en el material proporcionado se incluyan documentos que acrediten esas afirmaciones.

Para Herrera, esos antecedentes deberían ser considerados al evaluar su aspiración política.

Compromisos incumplidos

Frida Lucía Trejo Estrada, exalumna y participante del movimiento de 2023, consideró que la administración del exrector privileged la imagen pública de la institución frente a las necesidades de los estudiantes.

Señaló problemas en la atención de denuncias de abuso, equidad de género y acceso económico a los estudios, además de acuerdos estudiantiles que, sostuvo, quedaron incumplidos.

Recordó demandas de seguridad y transporte en Valenciana. Afirmó que colaboradores del exrector continúan en la administración de Gómez López y cuestionó esa continuidad.

Trejo Estrada cuestionó su cercanía con los estudiantes y su conocimiento de las necesidades de Guanajuato capital.

“Me parece preocupante que personas con características completamente de tirano quieran ostentar este tipo de puestos que al final son representaciones de la ciudadanía, de nosotras y nosotros como guanauanajuatenses”, expresó.

Reprochan relación con sindicato

Fidel Berrones Goo, músico y secretario de Conflictos de la Unión Independiente de Trabajadores de la UG, acusó al exrector de obstaculizar la organización sindical y de incumplir su discurso de humanismo.

“Mucha gente lo apoyó cuando quedó como rector en su segunda postulación, pero después hubo una serie de situaciones que conocemos. Él, en su discurso inicial, habló de humanismo dentro de la universidad y no ocurrió”, expresó.

Berrones, simpatizante de izquierda y votante de Morena, afirmó que el exrector carece de respaldo de trabajadores, académicos y estudiantes, sin aportar datos sobre el alcance de esa opinión.

Pidió a Morena rechazar el registro y aseguró que Guerrero Agripino ya había buscado oportunidades políticas en el pasado.

‘Solo me inscribí, nada más’

Guerrero Agripino dijo que respeta las opiniones de estudiantes, exalumnos y aspirantes, pero que no entrará en polémicas ni descalificaciones.

Sobre las protestas, recordó “tiempos complicados”, sin responder en detalle los señalamientos específicos sobre su administración.

“Solo me inscribí, nada más”, afirmó al referirse a la reacción que provocó su decisión de entrar al proceso interno de Morena. Insistió en que todavía “nada está dicho” y que la primera etapa concluirá en diciembre.

Dijo que participa como ciudadano —“soy un profesor”—, alentado por personas cercanas y por la apertura del partido a perfiles sin militancia. No descartó afiliarse si avanza.

En el video con el que anunció su aspiración sostuvo: “Nunca, nunca, he pertenecido a ningún partido político”. Agregó que mantiene amistad con personas de distintas fuerzas políticas y que acepta los principios de Morena sin renunciar a su pensamiento individual.

Planteó que la política necesita menos confrontación y más propuestas sustentadas en información. Dijo tener identificados problemas de Guanajuato capital, pero no presentó iniciativas porque considera que aún no es momento.

Al preguntarle por Juan Carlos Romero Hicks, también exrector de la UG y diputado local del PAN, respondió que no lo ha visto recientemente, pero que lo “respeta profundamente”.

Prieto y Guadalupe García se suman al rechazo

El diputado federal de Morena Ernesto Prieto Gallardo también rechazó el registro. “Morena no es refugio de impunidad ni trampolín para el oportunismo de quienes censurar a estudiantes”, expresó en un video difundido en sus redes sociales.

Acusó a Guerrero Agripino de autoritarismo, opacidad y falta de atención a denuncias de acoso sexual durante su rectorado. Anunció que presentará pruebas ante la Comisión Evaluadora de Incorporaciones para solicitar que no prospere su participación en el partido. Sus acusaciones no equivalen a irregularidades acreditadas.

Prieto recordó que en 2022 impulsó una iniciativa para modificar el sistema de designación de la Rectoría de la UG y denunció hostigamiento contra estudiantes que exigían una universidad más democrática.

Guadalupe García Chávez, también aspirante a la coordinación y madre de los panistas Ricardo y Luis Alberto Villarreal, afirmó que está dispuesta a respaldar a otros participantes, excepto a Guerrero Agripino. Lo responsabilizó de haber dejado una universidad “muy triste, muy descuidada” y de maltratar a estudiantes inconformes.

AAK

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