Valle de Santiago.- A Francisco “N” lo localizaron sin vida a mediados de 2025 en Valle de Santiago, pero quienes acudieron a identificar el cuerpo lo confundieron con el de otra persona que sigue con vida.
Casi ocho meses después de la inhumación, un juez autorizó la exhumación para entregar los restos a su verdadera familia.
De acuerdo con la versión compartida con la Fiscalía General del Estado, al hombre lo localizaron sin vida el 3 de julio de 2025 sobre la carretera Uriangato–Valle de Santiago, a la altura del kilómetro 72+200, en la localidad de Jahuique.
Reconoce a víctima, a los tres día se retracta
El 4 de julio de ese mismo año, una persona manifestó reconocer plenamente el cuerpo y señaló que correspondía a su hijo.
A partir de esa declaración, se realizaron los trámites legales para la entrega y posterior sepultura.
Sin embargo, el 7 de julio, el denunciante regresó ante la autoridad ministerial para informar que su hijo estaba con vida.
Explicó que el reconocimiento previo fue un error, motivado por la desesperación y el estado emocional que atravesaba en ese momento.
Ante esto, la Agencia de Investigación Criminal retomó las indagatorias para determinar la identidad real del fallecido, a quien enterraron bajo otro nombre.
Mediante trabajos científicos y pruebas genéticas en la base de datos de ADN, se estableció que la identidad legal del occiso corresponde a Francisco “N”.
El hallazgo se logró tras comparar muestras que aportaron su hermano y su madre, quienes también enfrentaban el proceso de una familia en busca de un ser querido desaparecido.
Finalmente, la Fiscalía solicitó autorización judicial para la exhumación.
La Fiscalía solicitó autorización judicial para la exhumación. Fue el pasado 3 de marzo del presente año, casi ocho meses después del hallazgo, cuando un juez autorizó la exhumación para entregarlo a su verdadera familia y realizar la inhumación correcta.
AVG