Feligreses y locatarios del Mercado Hidalgo lamentan que Teodoro Zárate González, párroco del Templo de Belén, sea trasladado a la ciudad de León. Este cambio, al igual que el del Abad Juan Rodríguez Alba conmueve a las personas que a lo largo de varios años han tenido estrecha relación con el sacerdote.
De acuerdo a los cambios hechos por el arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras; Zárate González será enviado a la parroquia del Espíritu Santo, ubicada en León; mientras que Rodríguez Alba estará en San Pío X, en el mismo municipio, los cambios se realizarán después del 8 de junio, día en que se realiza la Fiesta de Pentecostés.
Gabriela Muñoz comenta estar triste porque conoce a Zárate González “desde hace mucho tiempo, aún antes de que se ordenara, porque él es de esta ciudad; entonces, lo conozco desde hace 20 años”.
Azucena Diosdado, comerciante del Hidalgo, también lamenta la salida del sacerdote, porque “en los momentos más difíciles de nuestras vidas ha sabido consolarnos, es un guía espiritual estimado, es, en pocas palabras, un buen sacerdote y una buena persona.
“Nosotros vamos a sentir su ausencia porque trabajó mucho con la gente del mercado, siempre estaba con nosotros, en las celebraciones de la Virgen, y sobre todo, cuando lo necesitábamos como guía espiritual”, dice Abel Marmolejo, también comerciante.
Para Roberto Loya, la presencia del sacerdote “en los momentos difíciles de nuestras vidas ha sido fundamental, es un hombre estimado porque a lo largo de unos 9 años nos ha escuchado; además, en los asuntos de nosotros, los comerciantes, nos ayudó mucho”.
Zárate González es párroco del Templo de Belén y de San Roque desde hace 9 años.