Una casa a punto de colapsar tiene preocupados a los vecinos del callejón Quebradita, ya que amenaza su integridad cada vez que tienen que pasar por ahí.
El domicilio marcado con el número 63 en el mencionado callejón, desde hace casi un año se encuentra en malas condiciones, a punto de venirse abajo, la pared que se ubica sobre el paso de los vecinos, está visiblemente inclinada, mientras que la habitación superior que también tiene vista hacia el callejón poco a poco se va sumergiendo.
La estructura del inmueble que fue construido con adobe hace más de 100 años, según explicó un vecino, tiene una cuarteadura de aproximadamente 15 centímetros de ancho, y el techo a punto de colapsar, sólo es sostenido por un puntal de madera.
Según Guillermo Hernández, propietario del inmueble, el problema comenzó desde mediados del año pasado durante la época de lluvias, la casa poco a poco se fue ‘desvaneciendo’, penetrando el agua entre la madera y pudriendo la misma, por lo que el techo está a punto de caerse y el suelo cada día se hunde más.
“Hemos avisado una y otra vez a Protección Civil pero no nos dan respuesta, y mientras esto siga así, es un peligro para todos”, dijo Guillermo.
El señor Hernández tuvo que dejar abandonada esta parte de su hogar debido al temor de quedar aplastados si la casa colapsa pero su preocupación va encaminada al peligro que representa para sus vecinos, quienes a diario caminan por ahí y se exponen a un accidente.
Los habitantes de dicho callejón ya están cansados de que las autoridades no les den respuestas y se ven imposibilitados a actuar con sus propios medios, ya que les exigen un permiso que los mismos funcionarios no quieren autorizar.
“Lo que quieren es que nosotros demolamos la casa y luego paguemos la multa, como siempre se maneja aquí, tal parece que todo esto es un negocio, sólo quieren sacar dinero”, comentó un vecino.