Uno de los bocadillos con más arraigo entre los capitalinos son los panecillos de harina y huevo con sabor a vainilla llamados ‘gusanitos’.
Estas golosinas reciben su nombre por su forma alargada y de color amarillo preparados artesanalmente por Rafael Martínez Medel en su panadería ubicada en el barrio del Cerro del Cuarto.
Según cuenta Rafael, su padre, que también era panadero, le enseñó a preparar tan delicioso bocadillo hace mas de 40 años, también le enseñó a preparar la fruta de horno y las veladoras pero son los ‘gusanitos’ el que tiene mayor demanda, ya que son los más económicos, pues por sólo un pesito, cualquiera puede disfrutar su dulce sabor a vainilla.
Otro de los postres favoritos de la gente y que se prepara en esta panadería es la pasta seca o ‘fruta de horno’, cuya preparación es similar a los gusanitos pero de forma redonda como una galleta y son espolvoreados de azúcar glas o canela.
Rafael considera que la tradición de preparar este tipo de repostería se está perdiendo y ya son muy pocas las personas que se dedican a la panadería artesanal, por fortuna, aún se pueden encontrar los ‘gusanitos’ en muchas neverías, panaderías, fuentes de sodas y tiendas de abarrotes.
La preparación de estos dulces comienza muy de madrugada, explica Rafael, ya que hay que levantarse a las 4 de la mañana para preparar los ingredientes y poner el horno para que a las 8 ya estén listos para ser repartidos por toda la ciudad.
A pesar de que las costumbres alimenticias de los capitalinos han ido cambiando, los ‘gusanitos’ siguen siendo uno de los favoritos.