Para Erendira Salazar el mejor pago que puede recibir por ayudar a salvar una vida es el agradecimiento de la gente y eso lo ha demostrado en los casi 20 años de voluntariado en corporaciones de auxilio.
Erendira, quien es de profesión enfermera, dedica su tiempo libre a ayudar a los capitalinos prestando servicio voluntario en el Sistema Municipal de Bomberos y Protección Civil.
Salazar ha prestado servicio desde el 2007 en Cruz Roja, después en Bomberos de Pozuelos, Simub, Protección Civil y Bomberos de Irapuato, donde incluso tiene el orgullo de ser la primera voluntaria mujer en ese cuerpo.
“En los Bomberos de Irapuato no habia voluntarios, mucho menos mujeres pero yo insistí en querer servir allá y pues me aceptaron y me enseñaron mucho, nunca me sentí discriminada”, comentó Salazar.
De la misma manera, relata que aunque le ha tocado atender infinidad de reportes de todo tipo de gravedad, nunca ha perdido el sentido humano.
“Dicen que a los que nos dedicamos a esto se nos hace el corazón frio pero en mi caso no es cierto, más bien, es al contrario mi corazón se hace mas cálido para ayudar a la gente; sí te gana el sentimiento cuando son niños los que tienes que atender”, explicó.
Erendira considera, al personal de las corporaciones donde ha prestado sus servicios como su segunda familia, ya que es donde pasa la mayoría de su tiempo, incluso siguió prestando su servicio semanas antes de que naciera su primer hijo.
“Siempre me he llevado bien con todos los compañeros de las corporaciones en las que he estado, son como una familia porque siempre estas con ellos incluso, 15 días antes de que naciera mi primer hijo, yo seguía yendo a la Cruz Roja de voluntaria, aunque obviamente no hacia trabajo pesado”, finalizó.