Inspectores de la dirección de Fiscalización Municipal decomisaron al menos 300 botellas de licor, las cuales presuntamente eran vendidas en la vía pública.
El aseguramiento ocurrió cerca de las 3:30 de la tarde de ayer, cuando personal adscrito a la dirección de Fiscalización y Control detectó a una persona quien expendía el licor de caña de la marca “Mercadito”, a bordo de una camioneta tipo Pick Up, color azul, que estaba estacionada en la calle Subterránea cerca del Teatro Principal.
Los inspectores le solicitaron al encargado de la venta su permiso para vender alcohol en la vía pública, y éste indicó que no lo tenía por lo que le notificaron que su producto iba a ser asegurado.