León, Guanajuato.- Campesinos inconformes con el precio del maíz comenzaron a liberar las carreteras en Guanajuato. Sin embargo, rápidamente tomaron nuevos frentes: a partir de las 7 de la noche de este miércoles 5 de noviembre, bloquearon el acceso a la planta de Maseca con sus tractores, justo en el acceso a la planta ubicada entre León y Silao.
Justino Arriaga Rojas, delegado de la Secretaría de Desarrollo Rural (Sader) en Guanajuato, confirmó el cambio de estrategia.
Integrantes del Movimiento Agrícola Campesino (MAC) acordaron retirarse de las carreteras a partir de las 3 de la tarde del miércoles. Horas después, se plantaron en la entrada de la planta harinera, aunque sin entorpecer la circulación de la carretera Silao-León.
Esta acción surgió ante la falta de respuesta de autoridades federales. Los productores exigen establecer una mesa de trabajo para negociar el precio del maíz con los industriales, lo que esperan concretar a más tardar el viernes.
Cambio de estrategia para no afectar a la ciudadanía
Mauricio Pérez, vocero del Movimiento, explicó la decisión: “Se decidió comenzar a retirar paulatinamente. Creo que vamos a empezar con un carril para empezar a desfogar las condiciones del tráfico en el estado de Guanajuato. Esto, en conciencia y en solidaridad con la sociedad”.
Hoy más que nunca estamos unidos, fortalecidos y vamos a seguir en la lucha, no necesariamente en las carreteras, en solidaridad con la ciudadanía… No es una decisión unilateral, fue algo colegiado con todas las organizaciones. En este momento se toman acciones paralelas para no afectar a la ciudadanía”, detalló Pérez, confirmando que la toma en la planta de maíz forma parte de estas “acciones paralelas” que culminaron en el bloqueo a Maseca.
El vocero se reunió con sus compañeros en Abasolo tras varios días de negociaciones en la Ciudad de México con funcionarios de alto nivel, incluyendo al titular de Sader, Julio Berdegué Sacristán.
Pérez dijo que, al no tener una fecha propuesta para la negociación, mantendrán las movilizaciones.
Nos vamos a mover de un lado, pero nos vamos a ir a otro”, advirtió.
El líder campesino aseguró que campesinos, autoridades e industriales convergen en un mismo punto: el precio del grano. Insistió en que es el gobierno federal quien debe gestionar la reunión con los industriales.
Bloqueos, contraproducentes
El delegado de la Sader, Justino Arriaga, aseguró que la industria de los granos está dispuesta a platicar. Sin embargo, afirmó que el bloqueo a Maseca y otras acciones estancan los avances en las negociaciones.
El diálogo es el camino, no los bloqueos o la toma de empresas… desbloquean una carretera y van a la empresa”, lamentó Arriaga.
“Nosotros vamos a seguir insistiendo con ellos en que aquí están las puertas abiertas del diálogo, de la negociación, no lo vamos a agotar”.
Arriaga reconoció que es el gobierno federal quien gestiona las mesas de trabajo entre productores e industriales. La de Michoacán ya se realizó, pero la de Jalisco y Guanajuato se complica, pues “los bloqueos hacen un poco más difícil poder sentarse a la mesa cuando los productores endurecen un poco” su posición.
Precio base divide a campesinos
Justino Arriaga informó que 8 de 11 representantes de grupos campesinos en Guanajuato aceptaron que se fije un precio base o precio piso. Este precio, diferente al precio de garantía, debería ser de 5,200 pesos por tonelada, más 950 pesos de apoyo (800 de la federación y 150 de Guanajuato).
Este acuerdo se tomó porque el precio de compra está cada vez más bajo, y el precio base otorga certeza. Afirmó que líderes como el presidente del Sistema Producto Maíz y el del Comité Pro Mejoramiento del Agro Guanajuatense, Rubén Vázquez, firmaron el documento.
Sin embargo, este último negó haber respaldado esa decisión y, mucho menos, haber sido convocado a alguna reunión.
Otros líderes, como Mauricio Pérez del Movimiento Agrario Campesino, lo rechazaron, aseguró el delegado de Sader. El precio base para el maíz se publicaría en el Diario Oficial de la Federación en breve.
Piden diferenciar el maíz mexicano
Mauricio Pérez recalcó el tema de actualizar los commodities. “No estamos de acuerdo con la forma en que el Gobierno tabula el maíz blanco mexicano como si fuera maíz amarillo transgénico americano. Si me están comprando maíz solo para consumo humano”, no debe confundirse con el maíz amarillo, argumentó.
El vocero afirmó que el MAC agrupa a unos 5 mil asociados comprometidos con la lucha de exigir precios justos. También confirmó que, en su protesta, el MAC se sumará a otras movilizaciones sociales, como la convocada por trabajadores del SAT para el 11 de noviembre.
AAK