En medio de un intenso debate y tras un empate en la votación, el Cabildo de Purísima del Rincón aprobó la Ley de Egresos 2026.
El alcalde Roberto García Urbano tuvo que aplicar su voto de calidad para destrabar el proceso administrativo.
La discusión estuvo marcada por señalamientos de la oposición sobre presuntas reducciones presupuestales en áreas como Deportes y Juventud.
Además, los ediles cuestionaron la inclusión de partidas en la Ley de Egresos que, según denunciaron, carecen de una justificación clara.
Sin acuerdos previos en la Ley de Ingresos
La controversia inició antes de abordar el orden del día.
Los regidores señalaron que, tras cinco reuniones de comisión y 25 horas de trabajo, no hubo consensos.
El tema llegó al pleno sin integrar las propuestas de los regidores de oposición y del propio PAN.
Héctor Pérez Guzmán, regidor del Partido Verde, advirtió que la Ley de Egresos actual disminuye recursos en áreas prioritarias.
Aseguró que estos recortes afectarán directamente a los jóvenes y deportistas del municipio.
Cuestionan falta de transparencia
Pérez Guzmán también criticó una solicitud de 300 mil pesos de la Secretaría Particular para supuestos estudios de mercado.
Denunció que el tesorero municipal, Héctor Muñoz Porras, no pudo explicar el destino de estos recursos integrados en la Ley de Egresos.
El intercambio entre la fracción del PAN y la oposición escaló a momentos de tensión.
Hubo gritos y confrontaciones verbales, una dinámica que se ha vuelto constante en las sesiones de este Cabildo.
Alcalde defiende presupuesto
Tras tres horas de discusión, el alcalde Roberto García Urbano explicó que la Ley de Egresos aprobada corresponde a un arranque administrativo.
Aseguró que el documento podrá modificarse según las necesidades del gobierno municipal.
García Urbano detalló un ahorro financiero de 17 millones de pesos que podrían redistribuirse después.
También defendió el gasto en estudios de mercado.
Argumentó que son necesarios para evaluar políticas públicas, tal como ocurrió en administraciones pasadas.
Uso del voto dirimente
Pérez Guzmán reprochó que el tesorero ignoró la instrucción del alcalde de analizar los ajustes propuestos por los regidores.
El documento final de la Ley de Egresos no presentó ningún cambio respecto al borrador original.
Finalmente, al quedar la votación empatada con cinco votos a favor y cinco en contra, el alcalde ejerció su voto dirimente.
Este mecanismo legal evitó la parálisis institucional y garantizó la operatividad de los programas sociales para el próximo año.