En medio de contradicciones y problemas de presupuesto entre el actual ayuntamiento y el pasado Concejo Municipal Interino, permanecen las pintas en la torre del Reloj de Pachuca, hechas durante la protesta del 28 de septiembre de 2020.
Las diferencias se dieron entre el presidente municipal de Pachuca, Sergio Baños Rubio, y la arquitecta Ivonne Araceli Vargas Islas, quien fungió como directora del Instituto Municipal de Investigación y Planeación durante la administración del Concejo Municipal Interino.
Por medio de una publicación que la funcionaria hizo en su perfil de Facebook con fecha 12 de marzo, dijo ejercer su derecho de réplica a las declaraciones que el alcalde Sergio Baños hizo a un medio de comunicación.
Según lo publicado, el presidente municipal aseveró que los trabajos de limpieza no se han realizado debido a que antes es necesario conocer el método para retirar las pintas, así como el monto de recursos para ello; asimismo, menciona que hace falta también una nueva autorización del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
En su cuenta de Facebook, Vargas Islas menciona que se encontraba a cargo de la limpieza de la torre del Reloj luego que las manifestantes realizaron las pintas. Afirma que la reparación no se realizó debido a que no recibió la importancia necesaria por parte de la actual administración y no por falta de autorización del INBAL.
En sus redes sociales, Ivonne Vargas también publicó documentación oficial sobre el caso.

EL PROCESO
De acuerdo con Vargas Islas, todo comenzó a finales de septiembre de 2020, cuando se le encargó conseguir la autorización de INBAL, organismo que protege y vigila monumentos históricos, para la restauración de la fachada del Reloj, permiso que recibieron días después.
Así, agrega, comenzaron los trabajos de investigación. Debido al tipo de material con el que está construida la torre no puede usarse cualquier sustancia para su limpieza, por lo que elaboró un presupuesto de 100 mil pesos únicamente para realizar las pruebas, dinero que no recibió, señala.
Tras los resultados arrojados por una investigación inicial, el presupuesto aumentó a 185 mil 449 pesos. Ivonne Vargas mencionó que al ser servidora pública, no cobraría honorarios ni el trabajo que conllevaría la restauración, siempre y cuando las labores se hicieran durante su estancia en el Concejo Municipal.
Posteriormente, concluyó el periodo del Concejo Municipal y Sergio Baños asumió el cargo de alcalde el 15 de diciembre de 2020.
En este contexto, Vargas Islas asegura que al solicitarle un nuevo presupuesto, este ya incluiría sus honorarios y otros gastos que como empresa particular deben solventar. El nuevo monto fue de 242 mil 309 pesos, señala.
Tras esto, ya con la nueva administración, Ivonne Vargas y Sergio Baños sostuvieron una reunión en la cual se intentó modificar el presupuesto para reducirlo a 100 mil pesos; sin embargo, la arquitecta lo rechazó.
Por lo cual se determinó que el trabajo de restauración se llevaría a cabo hasta contar con presupuesto suficiente o encontrar una propuesta de menor costo, señala en su publicación.