El enfrentamiento en el bar La Resaka, en Tula, fue consecuencia de una pugna entre células delictivas que se disputan el control del narcomenudeo.
Autoridades estatales confirmaron que el ataque armado ocurrido la madrugada del 29 de noviembre está relacionado con la fractura del grupo delincuencial conocido como “H”, del cual surgieron dos facciones distintas lideradas actualmente por El Perico y El Cuquis.
Fuentes del Gabinete de Seguridad Estatal señalaron que la agresión tenía como objetivo a un integrante del grupo de El Cuquis, dedicado al narcomenudeo, quien presuntamente se encontraba en el establecimiento al momento del ataque; sin embargo, no fue precisado si realmente estaba ahí, si escapó o si nunca estuvo en el sitio.
De acuerdo con información del área de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Hidalgo (SSPH), estas células mantienen una disputa por el control de actividades ilícitas en la región, particularmente el robo de combustible y la venta de droga al menudeo.
La banda de El Perico habría ingresado al bar con la intención de ejecutar a su rival, situación que derivó en el ataque armado que dejó seis personas fallecidas y ocho más lesionadas.
El encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), Francisco Fernández Hasbun, aseguró que las investigaciones están “muy cerca” de dar con los responsables que participaron en el atentado.
Por su parte, el titular de la Agencia de Investigación Criminal, Luis Cruz Mera, confirmó que ya se giraron órdenes de aprehensión, aunque no precisó cuántas debido al sigilo de las indagatorias.