A tres meses de las lluvias registradas en octubre, familias de distintas colonias de Zacualtipán continúan en situación de riesgo, al señalar que los apoyos entregados tras los desbordamientos y deslaves fueron limitados y no han estado acompañados de acciones de reubicación ni de obras de mitigación.
De acuerdo con testimonios recabados en colonias como 11 de Abril, Cajón Blanco y La Joya, tras la contingencia se entregaron apoyos económicos únicos a algunas familias afectadas; sin embargo, estos recursos no resolvieron daños estructurales ni garantizaron condiciones seguras para permanecer en las viviendas.
APOYOS SIN SEGUIMIENTO
Vecinos indicaron que los apoyos consistieron en montos económicos que, en la mayoría de los casos, se destinaron a la limpieza de lodo, reparaciones provisionales o reposición básica de enseres, sin que existiera un programa posterior de evaluación de riesgos o reubicación en zonas seguras.
Habitantes de áreas asentadas sobre bordos o tierra inestable advirtieron que, pese a que autoridades han reconocido que algunas zonas no son habitables, no se les ha informado sobre predios disponibles, esquemas de reubicación ni alternativas de vivienda, lo que los ha obligado a permanecer en lugares considerados de alto riesgo.
DIÁLOGO PENDIENTE CON BIENESTAR
Como parte de la búsqueda de soluciones, vecinos afectados informaron que desde diciembre solicitaron un acercamiento con la Delegación de Programas para el Bienestar en Hidalgo, con la finalidad de exponer la falta de seguimiento a los apoyos y la necesidad de alternativas reales de reubicación.
De acuerdo con los habitantes, el diálogo fue acordado con el delegado federal, Abraham Mendoza Zenteno; sin embargo, hasta el momento no se ha concretado una mesa de atención ni se han definido acciones derivadas de ese compromiso.
VIVIENDAS HABITADAS POR NECESIDAD
Ante la falta de opciones, varias familias regresaron a casas con afectaciones estructurales una vez que disminuyeron las lluvias, aun cuando persisten cuarteaduras, humedad y debilitamiento del terreno. Señalan que factores económicos, como el alto costo de las rentas y la cercanía con escuelas y trabajos, influyeron en esta decisión.
CASOS FUERA DEL CENSO
A esta situación se suma la inconformidad de habitantes que aseguran no haber sido incluidos en los censos de afectación, a pesar de haber sufrido derrumbes y daños en sus viviendas en meses posteriores a la contingencia. Delegados vecinales refieren que algunos casos no fueron considerados dentro de los padrones de apoyo ni recibieron atención durante emergencias recientes.
RIESGO LATENTE
Calles sin pavimentar, bordos debilitados y viviendas construidas sobre suelo inestable mantienen latente el riesgo ante nuevas lluvias. Los habitantes coincidieron en que las advertencias sobre zonas de peligro no son suficientes si no se acompañan de acciones concretas, como obras de contención, reubicaciones o apoyos integrales.