Hidalgo ya suma 29 incendios forestales en lo que va de 2026, con una afectación aproximada de 400 hectáreas, informó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) durante la conferencia del gobierno estatal.
La temporada de estiaje comenzó y con ella el riesgo se disparó en zonas boscosas y áreas cercanas a comunidades.
Uno de los incendios más fuertes se registró el 13 de febrero entre Singuilucan y Zempoala, donde el fuego arrasó con 107 hectáreas, 70 de ellas de arbolado joven.
También hubo afectaciones en el barrio de San Juan, en Pachuca, con más de 15 hectáreas dañadas, y en la comunidad de San Vicente, en Epazoyucan, donde se han reportado tres incendios desde diciembre.
Además, existe alerta en el Parque Nacional El Chico, zona que actualmente enfrenta acumulación de material seco tras trabajos de saneamiento forestal.
El incremento coincide con la temporada seca. Sin lluvias y con altas temperaturas, cualquier chispa puede convertirse en tragedia.
Autoridades señalaron que la mayoría de los incendios no son accidentales: comienzan por quemas agrícolas, fogatas mal apagadas, colillas encendidas o incluso acciones intencionales.
En 2025 se registraron 144 incendios y más de 3 mil hectáreas afectadas, una cifra que dejó claro que el problema no es menor.
La Semarnath cuenta con 74 combatientes forestales distribuidos en distintos municipios, y este año se sumarán dos brigadas rurales gestionadas ante la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Además, en 2025 se invirtieron 9 millones de pesos en vehículos de ataque rápido, equipo especializado y una autocisterna de 10 mil litros.
Existe también un decreto de veda que prohíbe quemas agrícolas y de basura durante la temporada crítica.