Historia 088
Esta es la historia 088 de 450 que te contaremos sobre León
Con un presupuesto de apenas 3 mil 600 pesos, el 10 de febrero de 1878 abrió en León la primera escuela secundaria. El hombre que encabezó aquel esfuerzo educativo terminaría, apenas dos años después, como gobernador de Guanajuato.
El camino fue largo. Desde años atrás existían intentos por establecer la enseñanza secundaria en León, pero las autoridades estatales los habían rechazado de manera sistemática.
En 1870, un grupo de intelectuales y profesionistas, impulsados por José Rosas Moreno, fundó la Sociedad de Enseñanza Popular, un proyecto que alivió parcialmente la carencia educativa, pero que no logró sustituir una escuela formal de segunda enseñanza.
León contaba entonces con unos 80 mil habitantes y las opciones para los jóvenes eran limitadas: concluir la primaria o trasladarse a Guanajuato capital, donde el Colegio del Estado sí ofrecía estudios secundarios.
Durante once años, la ciudad insistió hasta que finalmente obtuvo autorización.
Un inicio precario
Como primer director fue nombrado el licenciado Manuel Muñoz Ledo, quien tomó posesión del cargo un mes antes del inicio de clases. Le tocó organizar y enfrentar una realidad adversa: el presupuesto no alcanzaba para cubrir renta, mobiliario ni materiales básicos.
Aun así, la escuela abrió sus puertas con 87 alumnos, entre ellos jóvenes que más tarde tendrían relevancia nacional, entre ellos Toribio Esquivel Obregón, Nicolás Rangel, Jesús Rangel, Rigoberto López, Rafael Medrano y Miguel Levalle.
La precariedad marcó los primeros años. La Escuela de Instrucción Secundaria inició en la calle de La Condesa -hoy Pino Suárez- y comenzó un largo peregrinar por distintos inmuebles: pasó por la calle Guanajuato (actual Madero), luego por Progreso, más adelante por La Compañía y finalmente llegó al ex Seminario Conciliar de León, que entonces funcionaba como cuartel militar.
El presupuesto efectivo, reducido a 3 mil 600 pesos, no alcanzó ni siquiera para pagar la renta. Ante esta situación, Muñoz Ledo tomó una decisión extraordinaria: donó su propio sueldo para sostener la escuela.
Del aula al poder
Un mes después de iniciado el ciclo escolar, Muñoz Ledo dejó la dirección. Lo sucedió el licenciado Miguel Lara, quien permaneció hasta 1880, año en que renunció y fue sustituido por Notorio Chico Negrete.
La sorpresa llegó el 25 de julio de 1880: Manuel Muñoz Ledo, el primer director de aquella secundaria modesta y errante, fue nombrado gobernador del estado de Guanajuato. Desde esa posición, ahora sí, respaldó con mayor firmeza a la escuela que había ayudado a fundar.
En 1881, bajo la dirección del doctor Francisco Leal Castillo, el presupuesto fue incrementado primero a 4 mil pesos y posteriormente a 8 mil 600 pesos, un avance importante para la consolidación del plantel. Leal Castillo dirigió la institución hasta 1884.
Ese mismo año, uno de los maestros más notables fue José Guadalupe Posada, quien impartía la cátedra de Litografía, mucho antes de convertirse en el grabador más célebre de México.
Consolidación y legado
Luego de Francisco Leal, la dirección quedó en manos del licenciado Mariano Leal, quien estuvo al frente hasta 1903. Su labor fue tan destacada que ese año fue llamado a Guanajuato capital para dirigir el Colegio del Estado.
Entre 1918 y 1926, la institución cambió su nombre de Escuela de Instrucción Secundaria a la Escuela Preparatoria, reflejando su crecimiento académico.
El largo camino iniciado en casas rentadas tuvo finalmente su espacio propio en 1953, con la inauguración del edificio de la Preparatoria de León en Álvaro Obregón 308. Más tarde, en 1978, el nivel secundario estrenó instalaciones propias en el bulevar Hermanos Aldama.
Así, una escuela nacida con carencias, mudanzas constantes y un director que terminó como gobernador, se convirtió en uno de los pilares de la educación media en esta ciudad.
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