A 3 años, padre recuerda a joven fallecido en tragedia de Tlahuelilpan: era alegre y trabajador

Jairo Mora Porras tenía solo 18 años cuando murió por la explosión en enero de 2019, trabajaba en la construcción y tenía un hijo de cuatro meses de edad

Avatar del

Por: Luis Godínez

A 3 años, padre recuerda a joven fallecido en tragedia de Tlahuelilpan: era alegre y trabajador

A 3 años, padre recuerda a joven fallecido en tragedia de Tlahuelilpan: era alegre y trabajador

A tres años del fallecimiento de Jairo Mora Porras, de 18 años de edad, a causa de la explosión en una toma clandestina en un ducto de Pemex en Tlahuelilpan, su padre Manuel lo recuerda como el joven trabajador y alegre que era.

Con la mayoría de edad cumplida apenas unos meses atrás y la responsabilidad de criar a un bebé de cuatro meses, Jairo Mora fue una de las 137 vidas que se perdieron a consecuencia de la explosión del ducto de combustible el 18 de enero en la comunidad San Primitivo en Tlahuelilpan.

Tres años después de la tragedia su padre le realiza un mausoleo en la denominada zona cero, donde ocurrieron los hechos, para recordar y honrar la memoria de su hijo. “Es algo que se va a llevar de por vida, jamás lo sacaremos de nuestras mentes”, señaló.

¿Demasiados anuncios?

Disminuir publicidad

l

De acuerdo con el testimonio del señor Manuel, aquel viernes 18 de enero convivió con su hijo durante la mañana, ya que los dos se dedicaban a trabajar en construcciones para sacar a su familia adelante, Jairo en especial, ya que cuatro meses antes de su fallecimiento se convirtió en padre.

Narró que Jairo era un muchacho trabajador y feliz, con una relación muy cercana a su familia, además de tener un profundo amor hacia su esposa y su hijo recién nacido, por lo cual redoblaba esfuerzos en su trabajo en las construcciones para brindarles un mejor futuro.

“Todo el día estuvimos juntos, conviviendo con su hermana, mi esposa, él ya se había juntado y tenía un hijo de cuatro meses, jamás nos imaginamos que pasaría algo así”, comentó el padre de Jairo con voz entrecortada al recordar el día en que su hijo ya no volvió.

Jairo, junto con toda su familia, habitaba en la comunidad Huitel, en Tezontepec de Aldama, ubicada a 20 minutos en automóvil de la zona de la explosión, por lo que su padre desconoce los motivos por los que su hijo se encontraba en el lugar, “tal vez se dejó llevar por la influencia de sus amigos”, señaló.

NO RECIBIERON APOYO DEL GOBIERNO

Después del fallecimiento de su hijo, Manuel negó haber recibido ayuda alguna de los gobiernos estatal o federal, tal y como se mencionó en algunos medios de comunicación. Además, dijo que se encuentra en la espera de la construcción del memorial que las autoridades anunciaron para honrar la memoria de las víctimas.

“No hemos recibido ayuda de las autoridades, supuestamente se comentaba que habían recibido dinero hasta de otros países para el apoyo de las familias, pero hasta el momento nada. También para muestra está lo del memorial que según se iba a construir, aún no hay nada, todo quedó en promesa”, comentó Manuel.

En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?

Te podría interesar