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Enfermedades y muertes causa la empresa Cal Bertrán, dicen vecinos de Atotonilco de Tula 

Exigen a la empresa que cese de contaminar porque los niños ya no tienen donde jugar

Por: Hidalgo Redacción

Vecinos de la colonia centro relatan cómo todos los días tienen que limpiar las partículas de cal que se acumulan en casas, patios, escuelas, automóviles | Foto: Joselyn Sánchez

Vecinos de la colonia centro relatan cómo todos los días tienen que limpiar las partículas de cal que se acumulan en casas, patios, escuelas, automóviles | Foto: Joselyn Sánchez

En el último año la población de Atotonilco de Tula ha visto cómo su salud se deteriora lentamente, ya que afirman, la contaminación en la que viven les causa irritaciones en ojos y garganta, enfermedades respiratorias, cáncer, y en el peor escenario, la muerte. Se sabe, al menos, de 12 decesos. 

Durante recorrido con AM Hidalgo, habitantes de la colonia centro relatan cómo todos los días tienen que limpiar las partículas de cal que se acumulan en casas, patios, escuelas, automóviles; incluso, se puede notar en el follaje de los árboles y las plantas que han dejado de ser verdes para tornarse beige, como el polvo proveniente de la empresa Cal Bertrán. 



Uno de los vecinos relata que en el último año identificaron entre 12 y 15 fallecimientos derivados del cáncer y, al hacer memoria, comienza a mencionar varios nombres de los ciudadanos que han muerto; además, enumera otros cinco que enfermaron por las mismas causas. 

LEUCEMIA, ALERGIAS Y MÁS
Atrás de los terrenos de Caleras Bertrán, en la colonia Bóvedas, vive doña Goya, quien desde hace días se encuentra enferma de los pulmones, el médico le dice que es por el humo, pero su familia afirma que se debe a la constante exposición a la cal.
La adulta mayor recalcó que antes no tenían esos problemas; sin embargo, hace aproximadamente un año se colocaron nuevos hornos y esos son los que contaminan, afirma.

Ella no es la única enferma, ya que a su nieta, Citlalli J.L., fue diagnosticada hace un mes con leucemia y la preocupación de la familia es que ella y sus papás necesitan ser reubicados a la brevedad porque la constante polución no ayudará a que la adolescente mejore. 

Para alivio de la familia, el padre de la menor trabaja en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y eso le permite solventar la atención médica que se le brinda en el hospital La Raza, en Ciudad de México, pero no es suficiente para reubicarse a la brevedad, como lo requiere la condición médica de su pequeña.

Además, Andrea, Ian, Génesis, Diego y otros niños, presentan manchas en la piel y se han hecho estudios que confirman que las erupciones epidérmicas se deben a la contaminación de la zona, aunque representantes de la empresa señalaron que la causa es resequedad o anemia, acusan los colonos.

Y aunque han pedido en reiteradas ocasiones que se les reubique, Caleras Bertrán dice que está endeudada y no tiene dinero para hacerlo en este momento.


SIN PODER SALIR A JUGAR
A dos cuadras de Caleras Beltrán, en la calle República de Uruguay, vive Mariana Alcántara, quien relata que la menor de sus hijas no puede salir a jugar porque padece de los bronquios, condición que se hizo presente desde hace 10 meses.
La madre de familia relata que su hija es muy inquieta, le gusta salir a correr, pero tiene prohibido salir, incluso, si acompaña a su madre a hacer las compras, debe quedarse en el auto y exponerse lo menos posible a la polución que provoca la cal. 

En diciembre, la pequeña de nueve años no fue a clases ya que se encontraba grave, y en los días en que su enfermedad se agrava tampoco asiste a la escuela o es enviada con un recado para que la maestra no la deje salir a alguna actividad física ni a comer al patio.


En los días en que la pequeña se pone difícil e insiste en salir a jugar, Mariana la lleva a Tula o a Cruz Azul para que corra, brinque y haga todo lo que en casa no puede hacer.

La madre enfatiza que el médico le ha recomendado que si tiene la posibilidad mejor se mude de casa, pero cada que esta sugerencia viene a su mente se pregunta "¿a dónde iremos?, esta es nuestra casa, aquí están nuestras vidas, mudarse sería difícil", señala.

Lo que pide es que la empresa busque la forma de no contaminar, sobre todo porque sus padres viven en Cruz Azul, lugar en donde está la cementera del mismo nombre y a donde su pequeña puede ir sin presentar alergias ni complicaciones respiratorias. 



ENTRE RUIDO Y CONTAMINACIÓN VIVEN LOS ATOTONILQUENSES

El quebrador de la empresa, el cual antes estaba en la zona centro y ahora se ubica en Loma Bonita, fue movido luego de las quejas vecinales por el ruido que provocaba y las voladuras que se hicieron en los hogares.

Por estas afectaciones Caleras Beltrán indemnizó a más de 23 ciudadanos y los reubicó del centro a Loma Bonita, sin embargo, por los trabajos que se realizan en las áreas cercanas se prohíbe el paso de 8:15 a las 16:00 horas. 

En esa zona hay un parque que la misma empresa instaló, pero no puede ser utilizado por lo que la gente acusa una incongruencia. 

Además, se informó que a los ciudadanos beneficiados se les prometió un pago de 150 mil pesos dividido en cinco administraciones con el objetivo de mejorar sus viviendas. 


La cal se acumula hasta en las calles, por lo que la empresa limpia con viejas pipas de agua, situación que los vecinos califican de injusta, pues afirman que en otras zonas del municipio se sufre del suministro del líquido como para que se use para limpiar las calles.

Asimismo, señalaron que a las 4:00 de la mañana se escucha a una persona que limpia la cal de las calles con una pala, pues por las noches es cuando se suelta la mayor cantidad de material.

Incluso, una de las familias de República de Uruguay explica que si los carros se dejan a la intemperie y les pega el rocío, la cal se impregna formando una costra que se quita solo con ácido, lo que a la larga daña la carrocería de los vehículos.


SEMARNAT CONFIRMÓ LA EXPULSIÓN DE CAL

Derivado de las constantes quejas, el año pasado la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales acudió a supervisar la empresa y se comprobó que en uno de los hornos existía expulsión de cal.

Por lo que desde el 25 de febrero de 2017 se instalaron tres equipos de monitores de partículas en diversos puntos de Atotonilco con la finalidad de determinar la cantidad de partículas en el aire y si son dañinas para la salud.

Hasta el momento se desconoce si la empresa fue multada, pero la población afirma que la contaminación sigue, incluso, al caminar por las calles de las diversas colonias. 

Este medio fue testigo de la expulsión de partículas de lo que a simple vista parece humo pero que se deposita sobre las superficies como una capa de polvo.

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